«Todo día es bueno para matar nazis, como digo siempre».
Italia, 1944. El partisano …
¿Cómo no te va a gustar una historia que empieza con la frase "Todo día es bueno para matar nazis"?
5 estrellas
Es una novela cortica, se lee en un suspiro y te deja con ganas de más. Muy bonita historia, personajes de los que quieres saber más también, canciones partisanas y magia, todo estupendamente combinado. Muy muy disfrutable. Y debo decir, además, que el diseño de portada muy chulo.
Esta antología recoge once relatos en los que John Langan se vale del terror cósmico …
Con muchas ganas he cogido esta obra. Su anterior libro, publicado también en Carfax, me gustó mucho, fue una de esas lecturas que no esperas te coja y te arranque de la realidad para regalarte horas de fascinación. A ver qué pasa con esta colección de relatos. De momento, el primer cuento, breve y de final abierto, me ha sacado una sonrisa y varios escalofríos, así que el comienzo ha sido inmejorable.
Días atrás repusimos "La policía. Un análisis crítico" en La Fuga (C. Conde de Torrejón 4, Sevilla) cuando nos dijeron que se habían acabado los ejemplares. Ya tenéis allí la 3ª ed. de este texto imprescindible. Si no lo has leído, ¿a qué esperas? https://www.laneurosis.net/la-policia-un-analisis-critico/
Días atrás repusimos "La policía. Un análisis crítico" en La Fuga (C. Conde de Torrejón 4, Sevilla) cuando nos dijeron que se habían acabado los ejemplares. Ya tenéis allí la 3ª ed. de este texto imprescindible. Si no lo has leído, ¿a qué esperas? https://www.laneurosis.net/la-policia-un-analisis-critico/
This is the story of Jeanette, adopted and brought up by her mother as one …
Confuso
3 estrellas
A pesar de que me ha flipado el cómo está escrito (la autora escribe que te mueres) me ha resultado muy confuso en varios aspectos y no he sido capaz de seguir bien la trama. Había personajes que no sabía de dónde salían, ni qué edad tenían ni qué relación tenían con la protagonista (es una familiar, amiga de su madre, de la iglesia¿?); había incluso momentos en los que no sabía qué edad tenía la narradora. También me han resultado confusos los pasajes metafóricos, y, en general, me daba la sensación de que la acción iba a toda velocidad y no me daba tiempo a asentar lo que vivía la protagonista ni a entender qué sentía. Por otra parte, como he dicho, me ha encantado el cómo está escrito y tiene momentos divertidos y reflexiones interesantes. Así que pichí pachá
Darkseid, el tirano de Apokolips, ha descubierto que hay algo aún más poderoso que él. …
Mignola con la L
3 estrellas
Mignola de finales de los 80, tal vez contenido para encajar en un estilo superheroico estándar o tal vez todavía pendiente de desarrollar su estilo personal al 100% (aunque se le ve asomar más de una vez). Por lo demás una historia entretenida pero con una resolución que se acerca peligrosamente al deus ex machina.
En este poema chiquito se ve la espina de este poemario, un dolor por el hacer administrativo que condena a carriles ineludibles que nos aplastan. Muy interesante la premisa de este libro.
Publicada en 1954 y celebrada en toda Europa como una de las grandes novelas del …
Me ha aportado una vuelta a los libros densos, dicho esto para bien. Lenguaje jondo, usado de forma preciosista y habilísima, vocabulario que estalla en cada párrafo y ayuda a componer un crisol de acción que se come al paisaje y a las gentes y a los tiempos; un lenguaje minucioso para engarzar una historia familiar en la que parece no acontecer nada, pero en la que se nos muestra la vida abierta y latiente. Esta lectura también ha supuesto reencontrarme con una narratividad lenta y de apariencia errática (por sus saltos, apartes, idas y venidas en el tiempo) que me ha fascinado y apaciguado, que me ha hecho sentir en la casa de la Vessada, protagonista también de la historia, como si viviera con Quina, arrumbado en una esquina, con los gatos junto al cisco. Esta forma de escribir pertenece a otro tiempo, pero se lee con gusto en …
Me ha aportado una vuelta a los libros densos, dicho esto para bien. Lenguaje jondo, usado de forma preciosista y habilísima, vocabulario que estalla en cada párrafo y ayuda a componer un crisol de acción que se come al paisaje y a las gentes y a los tiempos; un lenguaje minucioso para engarzar una historia familiar en la que parece no acontecer nada, pero en la que se nos muestra la vida abierta y latiente.
Esta lectura también ha supuesto reencontrarme con una narratividad lenta y de apariencia errática (por sus saltos, apartes, idas y venidas en el tiempo) que me ha fascinado y apaciguado, que me ha hecho sentir en la casa de la Vessada, protagonista también de la historia, como si viviera con Quina, arrumbado en una esquina, con los gatos junto al cisco.
Esta forma de escribir pertenece a otro tiempo, pero se lee con gusto en este y de ella podemos extraer algo de lo que quizás hayamos olvidado que puede hacer la palabra escrita.
Pienso que en general el libro logra mostrar porque en teoría la anarquía funcionaría en algunos escenarios sociales. Su gran debilidad es que da muy pocos ejemplos históricos concretos que ayuden a ilustrar. El autor se inclina más por lo teórico y filosófico.
Aún así, lo teórico y filosófico de su propuesta está bien planteado. En mi opinión algunos capítulos en medio se vuelven repetitivos, pero fuera de eso, fue una lectura agradable y gratificante.
La desgarradora e hilarante autobiografía de Jennette McCurdy, la estrella de iCarly y Sam & …
Reírse por no llorar
4 estrellas
La historia de Jennette es tan trágica que sólo funciona si la cuenta en clave de humor, así que no queda más remedio que reírse de las desgracias (muchas de ellas compartidas). Parece un ejercicio que haces con una terapeuta en el que cuentas momentos de tu vida que te han marcado, para bien o para mal, pero que acaban por construir tu persona. Es como si tu amiga te contara sus traumas familiares un día de cañas en un bar, y no puedes contener las interjecciones "buah tía mi madre es igual" y "joder, qué horror, me parto".
La historia de Jennette es tan trágica que sólo funciona si la cuenta en clave de humor, así que no queda más remedio que reírse de las desgracias (muchas de ellas compartidas). Parece un ejercicio que haces con una terapeuta en el que cuentas momentos de tu vida que te han marcado, para bien o para mal, pero que acaban por construir tu persona. Es como si tu amiga te contara sus traumas familiares un día de cañas en un bar, y no puedes contener las interjecciones "buah tía mi madre es igual" y "joder, qué horror, me parto".