Señó Moshuelo terminó de leer Estadísticas anormales de Max Booth III
De esas lecturas que uno no espera y que le dejan saciado, asombrado y excitado por la novedad y el camino que se abre.
En el terror de estos relatos no hay monstruos, todo proviene de lo humano corrompido, tenebroso y violento.
Casi todos los cuentos van de familias que son origen del trauma, familias de miembros rotos que extienden su veneno al mundo. Parece que el autor no tuvo una infancia modélica, ahondaré en eso, y puede que de ahí le venga esta querencia por retratar lo que falla en el concepto ideal de familia.
Hay también en estos relatos bien de body horror, de true crime adaptado a lo que necesita el autor y toneladas de violencia para ponernos los pelos de punta porque la sabemos posible, la sabemos entre nosostres.
En fin, creo que Carfax tiene más cosas de este autor, caerán seguro.





