y le he puesto solo cuatro estrellitas porque soy así de agarrao, que serían cuatro y medio bien largo, pegaíto al cinco.
Esta lectura ha sido una de esas ocasiones en las que la expectativa se cumple y además hay sorpresa agradable. Me habían dicho que era un libro con una prosa bella e imaginativa, pero además de eso, que lo hay a raudales, he encontrado arrojo y tino, valor para tratar según que temas más bien duros y complicados, pulso templado, contención dentro del estallido, para no cargar mucho las tintas de lo imaginario-metafórico para que se siga viendo que lo que hay aquí es dolor que se va superando, un sufrir que la voz narrativa no quiere dejar que la inunde y para eso recurre al desborde de imaginación, confeti verbal y fantasía huertana.
Un libro emotivo, divertido, emocionante y capaz de hacer pasar el drama …













