El 30 de julio de 1749, bajo el reinado de Fernando VI y por orden …
Qué maravilla, aún queda por delante, pero qué tino y qué forma más particular de contar la barbaridad que cuenta. Qué prosa, se nota el oficio poético, con más ritmo.
Como esto siga así hasta el final se va a convertir en uno de mis libros favoritos
Una familia al borde de la autodestrucción termina encerrada en el cuarto de baño de …
Bueno, no está mal. Mola como va desarrollándose y embrollándose la cosa, mola como al final todo se convierte en (no digo nah que to se sabe). También me gustó como te pone ante los morros una relación familiar totalmente disfuncional, negligente y violenta. Se deja leer, pero creo que no recomendaría este libro a alguien ajeno al terror y la casquería fina. Dicho lo dicho, me lo he jamado en día y medio, es una novelica ágil y entretenida.
Bueno, no está mal. Mola como va desarrollándose y embrollándose la cosa, mola como al final todo se convierte en (no digo nah que to se sabe). También me gustó como te pone ante los morros una relación familiar totalmente disfuncional, negligente y violenta.
Se deja leer, pero creo que no recomendaría este libro a alguien ajeno al terror y la casquería fina.
Dicho lo dicho, me lo he jamado en día y medio, es una novelica ágil y entretenida.
A medio camino entre la memoria, la novela y la imaginación, La vida es vertical …
y le he puesto solo cuatro estrellitas porque soy así de agarrao, que serían cuatro y medio bien largo, pegaíto al cinco.
Esta lectura ha sido una de esas ocasiones en las que la expectativa se cumple y además hay sorpresa agradable. Me habían dicho que era un libro con una prosa bella e imaginativa, pero además de eso, que lo hay a raudales, he encontrado arrojo y tino, valor para tratar según que temas más bien duros y complicados, pulso templado, contención dentro del estallido, para no cargar mucho las tintas de lo imaginario-metafórico para que se siga viendo que lo que hay aquí es dolor que se va superando, un sufrir que la voz narrativa no quiere dejar que la inunde y para eso recurre al desborde de imaginación, confeti verbal y fantasía huertana.
Un libro emotivo, divertido, emocionante y capaz de hacer pasar el drama …
y le he puesto solo cuatro estrellitas porque soy así de agarrao, que serían cuatro y medio bien largo, pegaíto al cinco.
Esta lectura ha sido una de esas ocasiones en las que la expectativa se cumple y además hay sorpresa agradable. Me habían dicho que era un libro con una prosa bella e imaginativa, pero además de eso, que lo hay a raudales, he encontrado arrojo y tino, valor para tratar según que temas más bien duros y complicados, pulso templado, contención dentro del estallido, para no cargar mucho las tintas de lo imaginario-metafórico para que se siga viendo que lo que hay aquí es dolor que se va superando, un sufrir que la voz narrativa no quiere dejar que la inunde y para eso recurre al desborde de imaginación, confeti verbal y fantasía huertana.
Un libro emotivo, divertido, emocionante y capaz de hacer pasar el drama por el ojo de la aguja.
En este segundo volumen nos asomamos a la década de los 90 y los 2000 …
Pues disfrutón, disfrutón. Que lo weird es puerta y sendero para dejarnos ir pal monte, que alivia y sirve para abrir el campo de temas posibles, para nombrar la amplitud oculta de lo real y para divertirnos y encogernos de ascotemor por lo que estos relatos circunnavegan.
Una noche, en el verano de 1965, Ray, Tim y Jennifer pasan el rato tomando …
Puro Ketchum con una parte media sin piscinas de sangre.
He sintonizado menos que con otras obras suyas, no por calidad narrativa, sino porque es una historia más convencional. Amantes der trucrain ese, esta es vuestra mandangona.