Señó Moshuelo respondió al estado de Virginia
@Virginia tengo ganas de los relatos de Mariana, de momento solo le he leído novela y el de los cementerios
Poesía, libros y alpiste. Escampaos y bandolerismo. Si bajo de la rama soy Víctor Briones Antón
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@Virginia tengo ganas de los relatos de Mariana, de momento solo le he leído novela y el de los cementerios
Me encantó este libro. "Un buda no es suficiente" es la premisa de que no debemos depender de líderes o figuras religiosas para trabajar en nosotres. Más bien, debemos formar comunidades espirituales horizontales, tanto en organizar tareas cotidianas, como en trabajar las relaciones de poder y buscar la armonía interna de nuestros grupos. El camino a la iluminación es incompleto desde la individualidad.
Me encantó este libro. "Un buda no es suficiente" es la premisa de que no debemos depender de líderes o figuras religiosas para trabajar en nosotres. Más bien, debemos formar comunidades espirituales horizontales, tanto en organizar tareas cotidianas, como en trabajar las relaciones de poder y buscar la armonía interna de nuestros grupos. El camino a la iluminación es incompleto desde la individualidad.
Leyendo estos dos primeros números no podía evitar pensar en la versión joven de Nachete que devoraba sin parar Astérix y Tintín, lamentándome de que estos cómics no tuviesen una popularidad similar a aquéllos que me hubiese permitido descubrirlos en su momento. Estoy seguro de que me hubiesen encantado porque Jacobs a veces es un poco aburreovejas y sus historietas son densas en el buen sentido, ofreciéndote unos álbumes repletos de contenido y aventuras. Evidentemente ocho décadas no pasan en balde y como todo bien cómic belga de la época tiene mucho subtexto racista. Pero quitando eso en general han envejecido muy bien y son una lectura recomendadísima.
Lo recomiendo sin dudarlo. Me ha enganchado desde el minuto uno, y empieza como las historias que molan, en mitad de la aventura y ya vamos viendo.
El escenario tiene ese toque histórico que no se interpone ni penaliza si no lo conoces, y que le da un extra de color todo el rato.
Los personajes se quedan contigo. Sufres cuando les vienen del revés, te enamoras con ellos y te encienden ante la traición.
Me gusta de la historia que te permite participar, o sentir que participas, dejándote pistas y tiempo para evaluarlas, y te sabe llevar, a veces a buen puerto, y a veces a la esquina donde ves qué falló en tu razonamiento.
Lo peor, con diferencia es que se ha acabado (en no mucho tiempo me lo tengo que volver a leer).
Justo acabo de preguntar a mi librería de confianza …
Lo recomiendo sin dudarlo. Me ha enganchado desde el minuto uno, y empieza como las historias que molan, en mitad de la aventura y ya vamos viendo.
El escenario tiene ese toque histórico que no se interpone ni penaliza si no lo conoces, y que le da un extra de color todo el rato.
Los personajes se quedan contigo. Sufres cuando les vienen del revés, te enamoras con ellos y te encienden ante la traición.
Me gusta de la historia que te permite participar, o sentir que participas, dejándote pistas y tiempo para evaluarlas, y te sabe llevar, a veces a buen puerto, y a veces a la esquina donde ves qué falló en tu razonamiento.
Lo peor, con diferencia es que se ha acabado (en no mucho tiempo me lo tengo que volver a leer).
Justo acabo de preguntar a mi librería de confianza si tienen "La Niebla", que por lo visto es una novela corta en el mismo universo. Ese va a ser el siguiente!
Entre los lechoncitos acabados de nacer aparecía de vez en cuando alguno que otro más débil que inevitablemente sufriría con el frío de la noche, sobre todo si era invierno, y podría serle fatal. Sin embargo, que yo sepa, ninguno de esos animales murió. Todas las noches, mi abuelo y mi abuela iban a las pocilgas a buscar los tres o cuatro lechones más débiles, les limpiaban las patas y los acostaban en su propia cama. Ahí dormirían juntos, las mismas mantas y las mismas sábanas que cubrían a los humanos cubrirían también a los animales, mi abuela a un lado de la cama, mi abuelo en el otro, y, entre ellos, tres o cuatro cochinillos que ciertamente creerían que estaban en el reino de los cielos…
Me ha gustado mucho el tema de esta novela. Trata sobre la identidad racial, la inmovilidad o elasticidad del concepto raza ("race" en el libro, ya que la palabra anglosajona tiene otros matices) y la legitimidad de quien enarbola la identidad racializada como propia. El tema no me pilla de nuevas porque he vivido en twitter durante muchos años, he seguido a peña activista de esto, y el libro tiene una estructura muy de twitter: da muchas vueltas en círculos sobre los temas que trata, es fragmentario, vamos conociendo el contexto de lo que se cuenta a medida que nos adentramos en la novela (y además incluye tuits de les personajes), pero igualmente me ha parecido muy interesante y me ha hecho reflexionar. Ahora bien, como novela no me ha encandilado. La voz de la protagonista me gusta, pero la historia entra en bucle a partir de la página 80 …
Me ha gustado mucho el tema de esta novela. Trata sobre la identidad racial, la inmovilidad o elasticidad del concepto raza ("race" en el libro, ya que la palabra anglosajona tiene otros matices) y la legitimidad de quien enarbola la identidad racializada como propia. El tema no me pilla de nuevas porque he vivido en twitter durante muchos años, he seguido a peña activista de esto, y el libro tiene una estructura muy de twitter: da muchas vueltas en círculos sobre los temas que trata, es fragmentario, vamos conociendo el contexto de lo que se cuenta a medida que nos adentramos en la novela (y además incluye tuits de les personajes), pero igualmente me ha parecido muy interesante y me ha hecho reflexionar. Ahora bien, como novela no me ha encandilado. La voz de la protagonista me gusta, pero la historia entra en bucle a partir de la página 80 y me ha dejado con la sensación de no avanzar hasta casi el final, con un plot twist que no me ha entrado demasiado bien. Supongo que si hubiese vivido como persona racializada o hubiese visto de más cerca los problemas asociados a la identidad en ese sentido hubiera conectado más, ya que no parece escrito con ánimo pedagógico sino como expresión del tipo «quien entienda lo entenderá». Quizás el problema ha sido que lo empecé con muchas expectativas, una vez más :')
Quizá nos precipitamos en ocasiones cuando soltamos aquello de que acabamos de descender a los infiernos. No hay nada como una buena hostia para darte cuanta de que lo mismo nuestros propios infiernos son la mayor parte de las veces parrillas o cerillas. No hay nada como el libro de Starobinets para que tengas que mirar otros ombligos.
Y luego, de regalo junto con el terror, ese otro sentimiento patrio de pensar que en otras partes están peor que aquí, que menos mal que no hemos parido en Rusia porque, claro, en España, cuando te atienden en un centro de salud (en caso de que lo haga le médique y no une enfermere) te tratan con alfombra roja, mejor que en el Berlín de la novela. Números, en todos lados casi, como las muertes en residencias de Madrid por no derivar a quienes es mejor descartar. Total, a quién …
Quizá nos precipitamos en ocasiones cuando soltamos aquello de que acabamos de descender a los infiernos. No hay nada como una buena hostia para darte cuanta de que lo mismo nuestros propios infiernos son la mayor parte de las veces parrillas o cerillas. No hay nada como el libro de Starobinets para que tengas que mirar otros ombligos.
Y luego, de regalo junto con el terror, ese otro sentimiento patrio de pensar que en otras partes están peor que aquí, que menos mal que no hemos parido en Rusia porque, claro, en España, cuando te atienden en un centro de salud (en caso de que lo haga le médique y no une enfermere) te tratan con alfombra roja, mejor que en el Berlín de la novela. Números, en todos lados casi, como las muertes en residencias de Madrid por no derivar a quienes es mejor descartar. Total, a quién le importa un 'viejo', a quién le importa un 'feto'.
Pues tebeazo, oiga. No podía ser de otro modo con la conjunción de estos tres genios (leches, que Sergio García es portadista habitual del The New Yorker!!!). Cada página es un festival gráfico y la historia resulta tan potente como acostumbra Altarriba. Ya veremos si no le dan el Nacional de Cómic este año.
Esta obra tengo que reseñarla desde dos puntos de vista. Como lector, esta forma de poesía me dice muy poco. Prefiero una poesía con un mensaje más claro y con unos moldes más tradicionales. Eso sí: tiene imágenes poderosísimas. Como filólogo, soy capaz de apreciar la enorme calidad de la obra, y me gustaría hacer una relectura en una edición anotada para apreciar mejor todo lo que tiene que ofrecer. Esta edición ofrece el texto desnudo. Por otro lado, esta edición en particular viene acompañada de ilustraciones, también de estilo surrealista, que le dan aún más fuerza a los poemas. Como libro es una absoluta preciosidad. Esta obra está considerada como uno de los mejores poemarios surrealistas del siglo XX, y fue un golpe en la mesa por parte de Lorca para demostrar su enorme capacidad con las palabras y las imágenes. El hecho de que mis intereses como lector …
Esta obra tengo que reseñarla desde dos puntos de vista. Como lector, esta forma de poesía me dice muy poco. Prefiero una poesía con un mensaje más claro y con unos moldes más tradicionales. Eso sí: tiene imágenes poderosísimas. Como filólogo, soy capaz de apreciar la enorme calidad de la obra, y me gustaría hacer una relectura en una edición anotada para apreciar mejor todo lo que tiene que ofrecer. Esta edición ofrece el texto desnudo. Por otro lado, esta edición en particular viene acompañada de ilustraciones, también de estilo surrealista, que le dan aún más fuerza a los poemas. Como libro es una absoluta preciosidad. Esta obra está considerada como uno de los mejores poemarios surrealistas del siglo XX, y fue un golpe en la mesa por parte de Lorca para demostrar su enorme capacidad con las palabras y las imágenes. El hecho de que mis intereses como lector vayan en otro sentido no niega ni por un momento la calidad de una obra que yo no he sido capaz de disfrutar. Y no pasa nada.
Si esta es la primera novela de Emily Ruskovich estamos sin duda ante una escritora que promete, y mucho, dada la madurez de estilo de esta obra. Con un estilo con tintes poéticos y a través de una estructura no lineal en la que se suceden distintas voces y puntos de vista, al lector no le queda otra que esforzarse para conectar con la historia que propone Emily. El argumento gira en torno a un hecho terrible, inimaginable, cargado de violencia y horror, que en realidad no deja de ser un enorme macguffin para reflexionar sobre la resiliencia. Por un lado, la de aquellos que han cometido un acto terrible e imperdonable en el pasado y cargan con ese peso todo el resto de su vida. Por otro, la de aquellos que viven con la certeza de estar condenados a la degeneración y desaparición prematura. Resiliencia, al fin y al …
Si esta es la primera novela de Emily Ruskovich estamos sin duda ante una escritora que promete, y mucho, dada la madurez de estilo de esta obra. Con un estilo con tintes poéticos y a través de una estructura no lineal en la que se suceden distintas voces y puntos de vista, al lector no le queda otra que esforzarse para conectar con la historia que propone Emily. El argumento gira en torno a un hecho terrible, inimaginable, cargado de violencia y horror, que en realidad no deja de ser un enorme macguffin para reflexionar sobre la resiliencia. Por un lado, la de aquellos que han cometido un acto terrible e imperdonable en el pasado y cargan con ese peso todo el resto de su vida. Por otro, la de aquellos que viven con la certeza de estar condenados a la degeneración y desaparición prematura. Resiliencia, al fin y al cabo, ante el pasado y el futuro. La he disfrutado (si es que puede disfrutarse una historia de esta dureza) y, sin duda, seguiré atenta la evolución de esta escritora.