Patricia_Millan valoró Las malas: 3 estrellas

Las malas por Camila Sosa Villada
Cuando llegó a Córdoba capital para estudiar en la universidad, Camila Sosa Villada fue una noche, muerta de miedo, a …
Sé más de 🐈 que de 📚 pero nadie me contrata para hablar de gatos. Escritura estratégica ✍🏻 Reseñas y entrevistas en relatosenconstruccion.com (Imagen de perfil de Laura Pérez)
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¡43% terminado! Patricia_Millan ha leído 35 de 80 libros.

Cuando llegó a Córdoba capital para estudiar en la universidad, Camila Sosa Villada fue una noche, muerta de miedo, a …

Cuando llegó a Córdoba capital para estudiar en la universidad, Camila Sosa Villada fue una noche, muerta de miedo, a …
@Rafa_Poverello Yo creo que en las novelas daba rienda suelta a sus ideas, pero que sus relatos eran más "contenidos" porque quería venderlos a revistas y no podía llevarlos a los mismos extremos para que no se los rechazaran. Me refería sobre todo a los relatos en ese aspecto :D
@Rafa_Poverello Yo creo que en las novelas daba rienda suelta a sus ideas, pero que sus relatos eran más "contenidos" porque quería venderlos a revistas y no podía llevarlos a los mismos extremos para que no se los rechazaran. Me refería sobre todo a los relatos en ese aspecto :D
Matheson es, y de esto hemos hablado en algún momento, un autor con una fuerte vocación comercial que manipulaba sus textos para adaptarlos a los requerimientos de quien entendía como su público objetivo. Su narrativa es evidente, poco sutil, muy alejada del sugerir y muy adaptada a las modas y las tendencias del momento. Pocas veces un mismo argumento puede encontrar tantas diferencias en su desarrollo. La casa infernal no escapa de esta lectura. A pesar de las flaquezas que el paso del tiempo ha dejado entrever, la novela sigue siendo una poderosísima muestra de la literatura del horror, un modelo que desde su publicación se ha replicado cientos de veces en todos los medios, tanto literarios como audiovisuales. El autor es capaz de construir una pesadilla que perdura en la mente del lector, ofrece un texto sin ambigüedades con un final un tanto precipitado pero adecuado a su propósito. …
Matheson es, y de esto hemos hablado en algún momento, un autor con una fuerte vocación comercial que manipulaba sus textos para adaptarlos a los requerimientos de quien entendía como su público objetivo. Su narrativa es evidente, poco sutil, muy alejada del sugerir y muy adaptada a las modas y las tendencias del momento. Pocas veces un mismo argumento puede encontrar tantas diferencias en su desarrollo. La casa infernal no escapa de esta lectura. A pesar de las flaquezas que el paso del tiempo ha dejado entrever, la novela sigue siendo una poderosísima muestra de la literatura del horror, un modelo que desde su publicación se ha replicado cientos de veces en todos los medios, tanto literarios como audiovisuales. El autor es capaz de construir una pesadilla que perdura en la mente del lector, ofrece un texto sin ambigüedades con un final un tanto precipitado pero adecuado a su propósito. Una novela que supondrá una delicia para lectores del horror más visceral y extremo. No todo funciona como debiera en la novela. Uno de los puntos más críticos es el tratamiento de los personajes femeninos, construidos sobre los estereotipos de la vulnerabilidad y el deseo reprimido, de la mujer dominada por la emoción incapaz de plegarse a la razón. Más allá de esto, sobre la historia se desencadena lo que podemos llamar una concatenación de elementos poco deseables: un sadismo sexual no consentido reiterado —por no decir directamente violación–, episodios de homofobia y de misoginia.

Alberto Ruiz-Tagle, fascinante y seductor poeta autodidacta habitual de los talleres literarios del Chile de Salvador Allende, y Carlos Wieder, …

Gotham aún se está recuperando del ataque del Joker. Damian Wayne, también conocido como Little Batman, está ansioso por regresar …

La tranquila y plácida vida de Dolores se convierte en un ciclón cuando su nieta Lolo pierde el trabajo y …

Nos vendieron el cuento de envejecer en pareja, pero lo cierto es que la madurez está pillando a unos cuantos …
En Historias inverosímiles, en general, de Alasdair Gray, vais a encontrar niños que comen estrellas para proteger la belleza del universo, hombres que se reproducen por mitosis y luego se enzarzan en diatribas legales para reclamar cuál de los dos tiene derechos sobre propiedades o esposas; el sol, una mujer celosa de la atención que se presta a la luna y no a ella, enfadada por el poco agradecimiento de quienes reciben sus rayos todos los días del año; unos estudiantes universitarios que excavan un túnel en la facultad para poder huir sin perder su beca y descubren que mucho tiempo atrás alguien tuvo la misma idea y ahora una civilización entera vive bajo sus pies… Entre los relatos, hay algunos que son más destacables bien por su organización, más amena e incisiva o porque dejan muy a las claras las opiniones políticas, sociales y económicas de un Gray que …
En Historias inverosímiles, en general, de Alasdair Gray, vais a encontrar niños que comen estrellas para proteger la belleza del universo, hombres que se reproducen por mitosis y luego se enzarzan en diatribas legales para reclamar cuál de los dos tiene derechos sobre propiedades o esposas; el sol, una mujer celosa de la atención que se presta a la luna y no a ella, enfadada por el poco agradecimiento de quienes reciben sus rayos todos los días del año; unos estudiantes universitarios que excavan un túnel en la facultad para poder huir sin perder su beca y descubren que mucho tiempo atrás alguien tuvo la misma idea y ahora una civilización entera vive bajo sus pies… Entre los relatos, hay algunos que son más destacables bien por su organización, más amena e incisiva o porque dejan muy a las claras las opiniones políticas, sociales y económicas de un Gray que puede llegar a estar desatado, que juega con las estructuras pero también con la composición de los textos, las tipografías… Gray, como sucedía en Pobres Criaturas, puede recurrir a la literatura clásica para buscar inspiración pero también a fuentes como el cómic que le aporten los recursos necesarios para contar lo que le interesa, generando textos sorprendentes pero de gran belleza. Cada tema se trata con un nivel de absurdidad, de sátira e incluso de ridículo que hacen de Historias inverosímiles, en general, un libro de difícil clasificación pero donde Alasdair Gray rezuma por cada poro del papel. El autor, que se autodefinía como un “gordo, gafotas, alopécico y cada vez más viejo peatón de Glasgow”, es también un sátira de sí mismo en sus textos, un perspicaz analista de la actualidad que escapa de la crítica a través de lo fantástico. El resultado es un libro inclasificable, de esos que dejan en el lector la sensación de que la imaginación, en manos libres y visionarias, es una forma de resistencia.
Si bien es cierto que en los últimos años las obras sobre la historias de las artistas femeninas, las exposiciones dedicadas a sus obras y su visibilidad en general han aumentado, también es verdad lo que afirmaba el movimiento de las Guerrilla Girls: menos del 5% de los artistas representados en los museos modernos son mujeres, pero el 85% de los desnudos que aparecen en esos mismos museos sí son de mujeres. Reivindicación que terminaban con su famosa frase “¿Tienen las mujeres que estar desnudas para acceder al MET?” Agustin y Colaone recogen este testigo en Historia del arte en femenino y, con el apoyo de la Asociación AWARE, revisitan esta historia en clave feminista y ponen el foco en muchas artistas que, a pesar del renombre que tuvieron en su momento, fueron relegadas de los libros y condenadas a un cierto olvido que ahora mismo se intenta corregir. El …
Si bien es cierto que en los últimos años las obras sobre la historias de las artistas femeninas, las exposiciones dedicadas a sus obras y su visibilidad en general han aumentado, también es verdad lo que afirmaba el movimiento de las Guerrilla Girls: menos del 5% de los artistas representados en los museos modernos son mujeres, pero el 85% de los desnudos que aparecen en esos mismos museos sí son de mujeres. Reivindicación que terminaban con su famosa frase “¿Tienen las mujeres que estar desnudas para acceder al MET?” Agustin y Colaone recogen este testigo en Historia del arte en femenino y, con el apoyo de la Asociación AWARE, revisitan esta historia en clave feminista y ponen el foco en muchas artistas que, a pesar del renombre que tuvieron en su momento, fueron relegadas de los libros y condenadas a un cierto olvido que ahora mismo se intenta corregir. El cómic parte de dos adolescentes, Ben y Jo, que van a un museo ficticio, llamado “La Galería del Tiempo”, a buscar obras de artistas mujeres sin demasiado éxito. Allí se les presentan los espíritus de los dioses griegos Artemisa y Apolo que les acompañarán por un viaje en el tiempo y en las artes en busca de esas mujeres, pintoras, pero también fotógrafas, escultoras, artistas dedicadas al collage o incluso a la performance. El cómic es didáctico pero se puede abarcar a muchos niveles y para diferentes públicos, y es una obra muy bienvenida que contribuye a desenterrar voces, a cuestionar narrativas dominantes, a mirar los museos y los libros de historia del arte con ojo crítico

¡EL CÓMIC QUE LES DEVUELVE A LAS MUJERES ARTISTAS UN ESPACIO PROTAGONISTA EN LA HISTORIA DEL ARTE!
En los …
Mientras leía el recién publicado en Debate ensayo E Unibus Pluram que es, aunque igual que el original, un título puesto un poco a propósito para no recordarlo, no podía dejar de pensar “¿Y si David Foster Wallace hubiera llegado a vivir la era de Instagram, del Internet más allá de lo que él llegó a conocer, del selfie y el postureo como máxima en redes, de la proyección de imágenes perfectas pero irreales?” Volver a David Foster Wallace es recordarme que leer sus textos me supone más esfuerzo que leer a otros autores, pero que ese esfuerzo tiene siempre una recompensa a nivel personal. Puede que E Unibus Pluram no me haya entusiasmado tanto como otros de sus libros, pero su escritura tiene algo de hogareño para mi que compensa un aspecto con el otro. Algunos de los temas en los que se involucra, siempre asociados a la narrativa …
Mientras leía el recién publicado en Debate ensayo E Unibus Pluram que es, aunque igual que el original, un título puesto un poco a propósito para no recordarlo, no podía dejar de pensar “¿Y si David Foster Wallace hubiera llegado a vivir la era de Instagram, del Internet más allá de lo que él llegó a conocer, del selfie y el postureo como máxima en redes, de la proyección de imágenes perfectas pero irreales?” Volver a David Foster Wallace es recordarme que leer sus textos me supone más esfuerzo que leer a otros autores, pero que ese esfuerzo tiene siempre una recompensa a nivel personal. Puede que E Unibus Pluram no me haya entusiasmado tanto como otros de sus libros, pero su escritura tiene algo de hogareño para mi que compensa un aspecto con el otro. Algunos de los temas en los que se involucra, siempre asociados a la narrativa televisiva, son las adicciones de los estadounidenses causadas por su soledad e insatisfacción con la vida; el consumismo como una actividad improductiva; el individualismo como la encarnación del egoísmo y la falta de voluntad para buscar el bienestar comunitario. También entra Wallace a fondo en la ironía del posmodernismo: los escritores basan sus narrativas en la realidad que nos presenta la television, porque la entienden como “lo auténtico” sin detectar que la tele nos muestra no lo que somos, sino lo que creemos que somos. E Unibus pluram es un ensayo que va un paso más allá de su sapiencia habitual y que por momentos cae en el ensayo académicista, perdiendo parte de su encanto habitual. No es una obra mayor en su bibliografía pero los estudiosos de los medios encontraran demasiados indicios en sus vaticinios como para ignorar su ensayo. Y es Foster Wallace. Es que yo tampoco le pido tanto a la vida.
“Busco algo. Como un detective privado o un explorador imprudentemente curioso, cuando me agacho para atar un cordón del zapato me percato del más ligero aroma, una brizna ondulando en el aire, un trino atrapado en la brisa. Estoy buscando algo que no he visto ni olido antes. Pero ¿cómo sabré, en la miríada de posibilidades de sonidos y combinaciones de sonido, que lo he encontrado? ¿Y, ante todo, por qué lo busco?” Errollyn Wallen tiene una obsesión por alejar la música clásica del estereotipo, como ella misma dice, “del hombre blanco con peluca rizada”. Sus composiciones mezclan géneros –tiene una pieza inspirada por el sonido del metro de Nueva York—, ha llegado a tocar piezas en grupos pop y siente que esa mezcla le funciona en su proceso compositivo. Además, en contraposición de ese estereotipo no solo ha ejercido una enorme influencia como mujer en el mundo de la …
“Busco algo. Como un detective privado o un explorador imprudentemente curioso, cuando me agacho para atar un cordón del zapato me percato del más ligero aroma, una brizna ondulando en el aire, un trino atrapado en la brisa. Estoy buscando algo que no he visto ni olido antes. Pero ¿cómo sabré, en la miríada de posibilidades de sonidos y combinaciones de sonido, que lo he encontrado? ¿Y, ante todo, por qué lo busco?” Errollyn Wallen tiene una obsesión por alejar la música clásica del estereotipo, como ella misma dice, “del hombre blanco con peluca rizada”. Sus composiciones mezclan géneros –tiene una pieza inspirada por el sonido del metro de Nueva York—, ha llegado a tocar piezas en grupos pop y siente que esa mezcla le funciona en su proceso compositivo. Además, en contraposición de ese estereotipo no solo ha ejercido una enorme influencia como mujer en el mundo de la composición, sino que también lo ha hecho por su raza. Cómo llegué a ser compositora no es una autobiografía al uso. frente a la monotonía de sentarnos a leer fecha tras fecha, Errollyn nos ofrece algo mucho más interesante: un compendio que entremezcla lo autobiográfico con su particular visión de la composición. no es un manual ni un cuaderno de ejercicios sino que, por suerte para quienes no disponemos de formación musical alguna, está más centrada en dos ámbitos: el de la creatividad y el de la dedicación. ¿Dónde encuentra Wallen las ideas? ¿Cómo se cultiva la creatividad? La forma tan maravillosa en la que se entrevé en sus páginas que crear tiene que ver con la dedicación, sí, pero también con prestar atención, con dejarse llevar por los sentidos, nos enamora y nos incita a pensar que, cada uno en nuestras respectivas áreas, podemos ser igual de creativos, de creadores sin parangón.
La elección de hacer un cómic, y más un cómic de la envergadura de Alimentar a los fantasmas, el segundo en la historia en ganar un Pulitzer tras Maus es cuanto menos curiosa. Según afirma Tessa Hulls, tuvo que aprender narrativa gráfica, técnicas vinculadas al cómic, cómo trasladar su visión de la historia en forma de paneles, equilibrar, no siempre con la suerte debida, la palabra y la imagen… pero Hulls entendía que solo ese formato podría servirle para combinar una historia que une lo personal, lo generacional y lo histórico para enfrentarse a un titán como este. Todo esto, ¿para contar qué? La historia de tres generaciones de mujeres. La historia de su abuela, que en 1957 escapó de Shanghai con su hija y acabó en Hong Kong, donde escribió unas memorias periodísticas sobre la persecución del régimen de Mao tras la victoria comunista en China ante de sufrir …
La elección de hacer un cómic, y más un cómic de la envergadura de Alimentar a los fantasmas, el segundo en la historia en ganar un Pulitzer tras Maus es cuanto menos curiosa. Según afirma Tessa Hulls, tuvo que aprender narrativa gráfica, técnicas vinculadas al cómic, cómo trasladar su visión de la historia en forma de paneles, equilibrar, no siempre con la suerte debida, la palabra y la imagen… pero Hulls entendía que solo ese formato podría servirle para combinar una historia que une lo personal, lo generacional y lo histórico para enfrentarse a un titán como este. Todo esto, ¿para contar qué? La historia de tres generaciones de mujeres. La historia de su abuela, que en 1957 escapó de Shanghai con su hija y acabó en Hong Kong, donde escribió unas memorias periodísticas sobre la persecución del régimen de Mao tras la victoria comunista en China ante de sufrir una crisis nerviosa que afectó para siempre su salud mental y la convirtió en alguien necesitado de constantes cuidados. Su madre, Rose, fue quien asumió ese rol y ejerció una crianza que Tessa era incapaz de asumir: durante toda su vida madre e hija han hablado lenguas distintas, real y emocionalmente, lenguas que oprimen y expresan de diferentes formas los traumas familiares, el dolor y las relaciones entre ellas. Posiblemente uno de los temas más interesantes del cómic sea la forma en que los traumas superan a quien los vive y se adentran, enraizan en las siguientes generaciones, creando una suerte de trauma colectivo que encuentra diferentes vías de escape. Pero también hay algunos aspectos negativos de la obra fruto de la inexperiencia clarísima de la autora con el lenguaje del comic.

En un momento en que la cultura audiovisual está más presente que nunca gracias a las plataformas de streaming y …