Una autobiografía apasionante plagada del who is who de la contracultura newyorkina de los 70. Requiere cierto conocimiento de los movimientos culturales de la época (música, literatura, fotografía... Arte en general) para no perderse, pero aún así resulta muy entretenido poder asomarse a la amistad y la vida en común de Patty Smith y Robert Mapplethorpe. Dos grandes.
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Poesía, libros y alpiste. Escampaos y bandolerismo. Si bajo de la rama soy Víctor Briones Antón
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Los libros de Señó Moshuelo
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ArianeDeTroil reseñó Éramos unos niños de Patti Smith

Beabook30 reseñó La maldición de Eva de Margaret Atwood
Mujer y literatura
4 estrellas
Hay cosas en este libro que me hicieron pensar en dos autoras que son importantes para mí (además de Atwood). Me refiero a Virginia Woolf y Ursula K. Le Guin. Encuentro más puntos de unión entre las tres de lo que podría parecer. Modernas, feministas, con talento, siguieron caminos poco transitados. Aquí encontramos varios textos de no ficción, pero con el inconfundible humor de Atwood. Trata temas serios, pero con ironía y gracia... algo que escasea en autoras y autores de su nivel. Habla de escritoras, representación femenina en la literatura, cómo se critica su obra y su vida personal...
Pero sobre todo se me han quedado grabadas a fuego unas frases: Los hombres tienen miedo de ser ridiculizados por las mujeres. Las mujeres tienen miedo de que los hombres las maten. Así de contundente la idea, así de cierta. No es una broma macabra, no es un tema baladí. …
Hay cosas en este libro que me hicieron pensar en dos autoras que son importantes para mí (además de Atwood). Me refiero a Virginia Woolf y Ursula K. Le Guin. Encuentro más puntos de unión entre las tres de lo que podría parecer. Modernas, feministas, con talento, siguieron caminos poco transitados. Aquí encontramos varios textos de no ficción, pero con el inconfundible humor de Atwood. Trata temas serios, pero con ironía y gracia... algo que escasea en autoras y autores de su nivel. Habla de escritoras, representación femenina en la literatura, cómo se critica su obra y su vida personal...
Pero sobre todo se me han quedado grabadas a fuego unas frases: Los hombres tienen miedo de ser ridiculizados por las mujeres. Las mujeres tienen miedo de que los hombres las maten. Así de contundente la idea, así de cierta. No es una broma macabra, no es un tema baladí. Igual que yo he tenido miedo de caminar sola por la noche de regreso a casa, las mujeres vivimos con un alto grado de temor en nuestro interior. Después de eso, enfrentarse a un crítico literario (o de otra área) que diseccione tu obra y/o talento artístico me parece peccata minuta.
A quien desee saber más sobre nosotras en la historia les recomiendo "Mujeres y poder" de Mary Beard o ver documentales (también tiene libros) de Bettany Hughes. Es una mujer muy inteligente y su libro de "Estambul, la ciudad de los tres nombres" lo demuestra.
El último ensayo de este libro me hizo pensar que hablaba de la situación actual de EEUU a nivel político y económico, pero lo publicó hace veinte años (😲😲😲). Cualquiera diría que tuvo visiones de este presente distópico.

Claudia terminó de leer Monstruas y centauras de Marta Sanz

Claudia empezó a leer Modernas y vanguardistas de Mercedes Gómez-Blesa

Manuel Monroy Correa terminó de leer Transfeminismos y políticas postmortem de Sayak Valencia
La pertinencia del ensayo y la entrevista que le sigue es definitiva. El paradigma de la pandemia ofrece la posibilidad de señalar contextos que han recrudecido las violencias contra grupos minoritarios. El uso de los términos teórico-críticos que Sayak desarrolla aquí es muy adecuado para la observación de la maquinaria de producción sistemática de violencia: necropatriarcado, necopolítica, necroscopias (y es que todo esto tiene que ver con la muerte) indica la necesidad de un transfeminismo urgente.

Niño Gurú terminó de leer Demian de Hermann Hesse
Señó Moshuelo respondió al estado de VicenteVF
@VicenteVF a este me atreveré argún día 😉

Ni sí ni no
3 estrellas
Leyendo este libro me acordé de Eisejuaz de Sara Gallardo, a mí me encantó, de esas lecturas transgresoras que disfrutas de principio a fin, pero es totalmente posible (como con cualquier obra) que a otra persona no le guste, incluso lo deteste, y todos con razón, para gustos ya sabes. Aunque en el caso de Eisejuaz es un libro tan corto que aunque no te guste el trago amargo no es muy largo si decides acabarlo. Eso no ocurre con el libro de Foster Wallace, aunque te encuentres entre las personas que lo adoran, la lectura es larga, muy larga, muy muy larga. Quien más quien menos, la mayoría de los que enfermamos de literatura este libro nos suena, y cuando te embarcas en la lectura de La broma infinita sabes que te enfrentas a unas páginas tan queridas como odiadas, tan abandonadas como medianamente famosas etc. Es aquí dónde …
Leyendo este libro me acordé de Eisejuaz de Sara Gallardo, a mí me encantó, de esas lecturas transgresoras que disfrutas de principio a fin, pero es totalmente posible (como con cualquier obra) que a otra persona no le guste, incluso lo deteste, y todos con razón, para gustos ya sabes. Aunque en el caso de Eisejuaz es un libro tan corto que aunque no te guste el trago amargo no es muy largo si decides acabarlo. Eso no ocurre con el libro de Foster Wallace, aunque te encuentres entre las personas que lo adoran, la lectura es larga, muy larga, muy muy larga. Quien más quien menos, la mayoría de los que enfermamos de literatura este libro nos suena, y cuando te embarcas en la lectura de La broma infinita sabes que te enfrentas a unas páginas tan queridas como odiadas, tan abandonadas como medianamente famosas etc. Es aquí dónde tengo mi "problema": Evidentemente no considero este libro una obra maestra, ni cerca, pero es que tampoco lo odio, me costó leerlo, no solo en tiempo, pero tampoco fue un suplicio. Creo que una obra como quiso Foster Wallace que fuera esta te deje en un terreno de nadie no es lo habitual, y me parece que debe ser de esas obras que la mayoría de la gente que la empieza no la acaba, pero aquí estamos haciendo una reseña en la que no digo nada. Y creo que así lo voy a dejar. Nota: 6/10.

Niño Gurú terminó de leer Coacción muda
Me parece, sin duda, uno de los libros que revitaliza a la teoría marxista para los tiempos que discurren. Muy bien planteados los argumentos, de fácil lectura (si está uno familiarizado con el tema) y con una secuencia argumental que parece adecuada.
Sin duda, esclarece muchas cuestiones relacionadas con el anti economicismo para ver a Marx de una forma más amplia, SIN perder de perspectiva el análisis económico como fundamento de otras ideas importantes sobre la dominación del capital en la vida social.

Javi reseñó El cielo de la selva de Elaine Vilar Madruga Vilar Madruga (lava, #003)
Un libro brutal en todos los sentidos
4 estrellas
La novela El cielo de la selva me parece indescriptible. A ratos novela de terror folclórico, a ratos realismo mágico o directamente gore. Trata sobre religión, superstición, la familia, el acto de la creación, del milagro del nacimiento, la vejez, la locura y la muerte. pero siempre desde una perspectiva descarnada y cruel. No hay un atisbo de piedad en este libro, ni para ninguno de los personajes ni tampoco para el lector.
Señó Moshuelo citó Raíz dulce de Juan F. Rivero (Candaya Poesía, #31)
PRIMAVERA DE LA NADA
I.
Todo se deshacía ante mí.
Un cansancio celeste iba horadando
el mundo desde su interior, como si cada cosa
después de tanto tiempo hubiese rechazado
intimamente resistir, mantenerse en su forma
de cordón o cuchara, de caricia o de juego,
de enfermedad o de alegría.
— Raíz dulce por Juan F. Rivero (Candaya Poesía, #31) (Página 14)
Uno de los primeros poemas del libro de un poeta que merece la pena leer porque sabe de lo contemplativo y de lo que emerge en lo quieto, sabe de distancias y abrevaderos.
El poema, titulado 'Primavera de la nada', consta de tres partes no muy largas, la que dejo es la primera de ellas.
Anticipo mucho pecho abierto, mucho límite difuminado, mucha quietud clarividente en esta lectura.
Señó Moshuelo quiere leer Antología del cuento norteamericano de Richard Ford
Señó Moshuelo empezó a leer Raíz dulce de Juan F. Rivero (Candaya Poesía, #31)

Raíz dulce por Juan F. Rivero (Candaya Poesía, #31)
Entre el poemario y la novela, entre la prosa y el verso, entre la biografía, la carta, la elegía y …

Diego Delgado reseñó El dios en llamas de R. F. Kuang (La Guerra de la Amapola, #3)
Un cierre más que digno para una trilogía memorable
4 estrellas
Una de las principales sensaciones que me ha dejado el final de esta trilogía es la seguridad de que Rin va a quedarse mucho tiempo en mi cabeza. No se me ocurre ningún personaje que se acerque siquiera a lo que ella significa en términos de ambigüedad moral; durante toda la lectura -especialmente a partir del final del primer libro, y de forma creciente conforme avanzaba la narración- me he sorprendido debatiéndome entre un rotundo rechazo, desde la parte más racional, y una firme adhesión a las justificaciones presentadas por Rin para hacer eso mismo que me estaba creando tanto rechazo.
'La guerra de la amapola' me ha ayudado a reflexionar sobre la rabia y la violencia como los únicos recursos para muchas, muchísimas personas que no tienen otra forma de enfrentarse a sus opresores. Y que además de todo debe afrontar la estigmatización de su lucha.
Más concretamente, de …
Una de las principales sensaciones que me ha dejado el final de esta trilogía es la seguridad de que Rin va a quedarse mucho tiempo en mi cabeza. No se me ocurre ningún personaje que se acerque siquiera a lo que ella significa en términos de ambigüedad moral; durante toda la lectura -especialmente a partir del final del primer libro, y de forma creciente conforme avanzaba la narración- me he sorprendido debatiéndome entre un rotundo rechazo, desde la parte más racional, y una firme adhesión a las justificaciones presentadas por Rin para hacer eso mismo que me estaba creando tanto rechazo.
'La guerra de la amapola' me ha ayudado a reflexionar sobre la rabia y la violencia como los únicos recursos para muchas, muchísimas personas que no tienen otra forma de enfrentarse a sus opresores. Y que además de todo debe afrontar la estigmatización de su lucha.
Más concretamente, de 'El dios en llamas' destacaría su exploración del colonialismo como un dispositivo de dominación que convence a sus víctimas de que el exterminio de su cultura es algo que les conviene, un "avance". Mucho que pensar sobre el "progreso" en este sentido. También creo que esta tercera entrega culmina una idea que, desde mi punto de vista, lleva sobrevolando la trilogía desde el principio: construir una sociedad en torno a lo militar instaura unas dinámicas sociales, políticas e incluso morales que llevan indefectiblemente a lo belicoso, a la violencia.
El cierre de la saga se queda con cuatro estrellas, aunque en conjunto sí le daría cinco, porque siento que por momentos me he salido de la historia. No tengo muy claro el motivo, quizá tenga que ver con que me ha parecido un poco pesado el desarrollo de la relación entre Rin y Nezha, en ocasiones un poco forzada en mi opinión.
R. F. Kuang es una absoluta reina y voy a leer todo lo que publique.