Señó Moshuelo valoró El accidente: 3 estrellas

El accidente por Blanca Lacasa Carralón (339)
Cuando se conocen, ambos tienen pareja. Pero se gustan. O eso parece. Al menos lo suficiente como para poner en …
Poesía, libros y alpiste. Escampaos y bandolerismo. Si bajo de la rama soy Víctor Briones Antón
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Cuando se conocen, ambos tienen pareja. Pero se gustan. O eso parece. Al menos lo suficiente como para poner en …

Cuando se conocen, ambos tienen pareja. Pero se gustan. O eso parece. Al menos lo suficiente como para poner en …
De esas lecturas que uno no espera y que le dejan saciado, asombrado y excitado por la novedad y el camino que se abre.
En el terror de estos relatos no hay monstruos, todo proviene de lo humano corrompido, tenebroso y violento.
Casi todos los cuentos van de familias que son origen del trauma, familias de miembros rotos que extienden su veneno al mundo. Parece que el autor no tuvo una infancia modélica, ahondaré en eso, y puede que de ahí le venga esta querencia por retratar lo que falla en el concepto ideal de familia.
Hay también en estos relatos bien de body horror, de true crime adaptado a lo que necesita el autor y toneladas de violencia para ponernos los pelos de punta porque la sabemos posible, la sabemos entre nosostres.
En fin, creo que Carfax tiene más cosas de este autor, caerán seguro.

En este volumen se recogen trece relatos poblados de horrores donde la desesperanza y la desolación son las protagonistas: «Canción …
Debería de existir una categoría especial más allá de las cinco estrellas para cómics que consiguen hacerte llorar sin parar durante muchas páginas. El cuerpo de cristo es una maravilla. Es my obvio hablar sobre cómo de interesante, coherente y efectiva es la parte gráfica, mezcla de dibujo y bordado, pero por muy obvio que sea hay que decirlo. La historia es durísima, la autora habla en clave autobiográfica de la enfermedad mental de su madre, sus orígenes, cómo afecta en la convivencia... En definitiva cómo permea en la vida de su madre y en la de todos los que la rodean. Y hay momentos muy crudos, pero está tratada con un cariño y una delicadeza que es de admirar, además de que el recorrido fragmentado que hace a través de la historia de sus vidas, los momentos que elige mostrar, explican increíblemente bien aquello que quiere contar. El premio …
Debería de existir una categoría especial más allá de las cinco estrellas para cómics que consiguen hacerte llorar sin parar durante muchas páginas. El cuerpo de cristo es una maravilla. Es my obvio hablar sobre cómo de interesante, coherente y efectiva es la parte gráfica, mezcla de dibujo y bordado, pero por muy obvio que sea hay que decirlo. La historia es durísima, la autora habla en clave autobiográfica de la enfermedad mental de su madre, sus orígenes, cómo afecta en la convivencia... En definitiva cómo permea en la vida de su madre y en la de todos los que la rodean. Y hay momentos muy crudos, pero está tratada con un cariño y una delicadeza que es de admirar, además de que el recorrido fragmentado que hace a través de la historia de sus vidas, los momentos que elige mostrar, explican increíblemente bien aquello que quiere contar. El premio nacional de cómic no puede ser más merecido.
Tengo que confesar que siento debilidad por Olga Rodríguez como periodista. Sus crónicas de Oriente Medio siempre me parecieron de lo más lúcidas y sinceras. En este libro nos cuenta la situación de varios países (Irak, Palestina, Israel, Líbano, Siria, Egipto Afganistán) a través de los ojos y experiencia personal de personas que conoce o conoció sobre el terreno, personas como tú o como yo que pasan por situaciones muy complicadas. El primer capítulo, Irak, es el más duro. Estremecedor. Y no es apto para todos los públicos. Varias personas me dijeron que tuvieron que dejar la lectura porque no podían soportarla. Afortunadamente el resto de los capítulos no son tan duros, pero nos cuentan las cosas sin paños calientes. El libro está muy bien escrito. Combina las experiencias personales con la visión general que tiene Olga Rodríguez sobre el terreno; esto nos permite conocer en profundidad y de primera …
Tengo que confesar que siento debilidad por Olga Rodríguez como periodista. Sus crónicas de Oriente Medio siempre me parecieron de lo más lúcidas y sinceras. En este libro nos cuenta la situación de varios países (Irak, Palestina, Israel, Líbano, Siria, Egipto Afganistán) a través de los ojos y experiencia personal de personas que conoce o conoció sobre el terreno, personas como tú o como yo que pasan por situaciones muy complicadas. El primer capítulo, Irak, es el más duro. Estremecedor. Y no es apto para todos los públicos. Varias personas me dijeron que tuvieron que dejar la lectura porque no podían soportarla. Afortunadamente el resto de los capítulos no son tan duros, pero nos cuentan las cosas sin paños calientes. El libro está muy bien escrito. Combina las experiencias personales con la visión general que tiene Olga Rodríguez sobre el terreno; esto nos permite conocer en profundidad y de primera mano cual es la situación de estos países y cuales son las causas de dicha situación. Si hay que poner algún pero, es que el libro no está actualizado con los últimos acontecimientos de unos países cuya situación va cambiando cada día. Pero sin duda, es periodismo de verdad y con una lectura que motiva a seguir leyendo para conocer más de Oriente Medio. Muy recomendable.
Desde que existen blogs y redes sociales, y nos hemos acostumbrado a textos muy cortos, no es fácil ni escribir ni leer ensayo. Hay que mantener un equilibrio entre la frase lapidaria, el momento brillante y citable que mantiene nuestra maltrecha atención, y la profundización que solo se consigue en el texto reposado. La autora aquí lo consigue a partir de un tema tan ligero en apariencia como complejo: la juventud de clase alta y la relación aspiracional que tenemos con ella. Un maravilloso libro de "historia de la vida privada" lleno de anécdotas pero también de reflexiones.
Desde que existen blogs y redes sociales, y nos hemos acostumbrado a textos muy cortos, no es fácil ni escribir ni leer ensayo. Hay que mantener un equilibrio entre la frase lapidaria, el momento brillante y citable que mantiene nuestra maltrecha atención, y la profundización que solo se consigue en el texto reposado. La autora aquí lo consigue a partir de un tema tan ligero en apariencia como complejo: la juventud de clase alta y la relación aspiracional que tenemos con ella. Un maravilloso libro de "historia de la vida privada" lleno de anécdotas pero también de reflexiones.
@Mieldeborrajas@comelibros.club a ver si me estreno con este autor

En Santiago de Chile, a principios de los años noventa del pasado siglo, dos quinceañeros, Gonzalo y Carla, tantean la …
Me gusta mucho cómo evolucionan otras tramas, pero la de Rand la veo muy perdida... Sólo espero que de repente dé un giro que me sorprenda porque hasta ahora me parece muy poco coherente...
Sí me gusta que los protagonistas tengan sus debilidades y su lado humano que incluso asuste.
Buena narración con cada vez más acción, y giros de final de saga. Veremos cómo consiguen acabar la trama de Rand, que la veo poco explicada...
La música, el ruido, los animales, la tierra, el sol, el bosque, la pérdida, el amor, la desesperanza estructural. Todo el libro es una especie de canto chamánico prosaico que te ilumina y te aterroriza todo el rato.
Auténtica joyita. Gráficamente impecable, un dibujo y unas composiciones que recuerdan a Nemo in the slumberland, y una historia introspectiva, muy meta, en ese punto entre la emocionalidad y la ironía. Un poco Cornelius, salvando las distancias (entre los nombres en los agradecimientos está Marc Torices, osea que algo hay). Sobre los entresijos del proceso creativo y la fragilidad del ego hinchado por las expectativas externas. Me ha encantado.