La importancia de una isla «inútil» para la búsqueda de riqueza europea colonialista, pero clandestinamente usada por la primera multinacional moderna como punto de relación del comercio entre continentes y residencia de grupos que buscaban huir de la persecusión.
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Los libros de Manuel Monroy Correa
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Manuel Monroy Correa empezó a leer Curaçao de Christina Soto van der Plas
Manuel Monroy Correa comentó acerca de El libro de Prometea de Hélène Cixous
Leyendo poco a poco, diariamente. Es un texto muy intenso. El carácter existencial sobre la escritura como una forma, también, de lo amoroso. Este libro se distingue por completo del tratamiento del tema y de la estructura tradiconal de una novela. De pronto, todo es escritura, reflexión, pensamiento de la narradora que interpela a H. (de quien pudiera decirse que es la misma Hélène) como autora del libro; se interpela a Prometea y al libro mismo como tal; a los cuadernos que conforman la escritura de tal libro. Algo que puede hallarse, pienso, en otrxs autores (Edmond Jabès, por ejemplo, Clarice Lispector...). Una forma de vuelve un delirio de sí, también, a quien lee.
Manuel Monroy Correa empezó a leer El libro de Prometea de Hélène Cixous

El libro de Prometea por Hélène Cixous
El libro de Prometea recurre al ritmo y a la entonación de la oralidad, como así también a las imágenes …
Manuel Monroy Correa terminó de leer El cielo de la selva de Elaine Vilar Madruga Vilar Madruga
La sensación que me provocó la lectura de esta novela es la de desear encontrar al final algo del origen de las significaciones perturbadoras de la selva. La desolación, la sujeción, la asfixia, desde la reiteración en los discursos de los personajes, provoca ese afecto de resolución frustrada. La del sentido. Lo que quiere decir que la selva está personificada adecuadamente como lo anterior incomprensible. Algo que antecede la destrucción sistemática de organizaciones criminales y del Estado. Lo atávico es todo el tiempo una pulsión. El final desgarrador supera toda relación entre los artificios humanos y la locura al seno de una fagotización interminable.
Manuel Monroy Correa valoró El cielo de la selva: 5 estrellas

El cielo de la selva por Elaine Vilar Madruga Vilar Madruga
El cielo de la selva, de Elaine Vilar Madruga, es una novela que explora la maternidad y el sacrificio …
«los hombres matan hombres pero los perros no matan hombres perros y eso los hace mejores como especie, más dignos de un paraíso»
— El cielo de la selva por Elaine Vilar Madruga Vilar Madruga
Esta perspectiva me encanta, un tanto posthumanista, un tanto animista, un tanto herencia prehistórica.
Manuel Monroy Correa empezó a leer El cielo de la selva de Elaine Vilar Madruga Vilar Madruga

El cielo de la selva por Elaine Vilar Madruga Vilar Madruga
El cielo de la selva, de Elaine Vilar Madruga, es una novela que explora la maternidad y el sacrificio …
Manuel Monroy Correa reseñó Vindictas de Socorro Venegas
Insoslayables
5 estrellas
Cada cuento es una joya. Los estilos de sus autoras y las temáticas,especialmente aquellas en las que las mujeres son personajes principales, se tratan con la perspectiva de quien lo padece.
El lenguaje está manejado con maestría, de forma poética, filosófica. Un par de cuentos de tratamiento ontológico («Ella y la noche» de 1959 por Mimí Díaz Lozano y «El occiso. 11 de abril de 1937» de 2019 por María Virginia Estenssoro) son una apuesta estética bien lograda desde el lenguaje y la estructura del relato.
Este libro contiene auténticos modelos literarios. Insoslayable.
Manuel Monroy Correa terminó de leer Vindictas de Socorro Venegas
Manuel Monroy Correa reseñó El libro de los placeres de Raoul Vaneigem (Mapas)
Pulsión de vida. Fin del capitalismo...
4 estrellas
Un libro del que de esperé el final: ¿qué senda de emancipación es posible? Unx se ve tentadx a hallar un caminito transitado cuando los tiene que inaugurar unx mismx, aunque Vaneigem apunta bien a la acción colectiva en la que cada quien reivindica para sí la vida en vez del discurso civilizatorio de carácter nihilista, «el mundo al revés» y, entonces, en un acuerdo de todxs, dejar colgado al capitalismo y a sus opresiones, de una sola vez.
El goce, supongo, sería apenas el principio de algo libre, un antecedente para todas las emancipaciones.
Encuentro correspondencias con Camus (El hombre rebelde y la crítica al nihilismo de los regímenes autoritarios y revolucionarios) y el momento anarquista de Onfray (su ética hedonista).
Un par de planteamientos que serían propios de su tiempo no parecen muy satisfactorios hoy: acaso, cuando anarquismo y feminismo (1970) parecieran no tener …
Un libro del que de esperé el final: ¿qué senda de emancipación es posible? Unx se ve tentadx a hallar un caminito transitado cuando los tiene que inaugurar unx mismx, aunque Vaneigem apunta bien a la acción colectiva en la que cada quien reivindica para sí la vida en vez del discurso civilizatorio de carácter nihilista, «el mundo al revés» y, entonces, en un acuerdo de todxs, dejar colgado al capitalismo y a sus opresiones, de una sola vez.
El goce, supongo, sería apenas el principio de algo libre, un antecedente para todas las emancipaciones.
Encuentro correspondencias con Camus (El hombre rebelde y la crítica al nihilismo de los regímenes autoritarios y revolucionarios) y el momento anarquista de Onfray (su ética hedonista).
Un par de planteamientos que serían propios de su tiempo no parecen muy satisfactorios hoy: acaso, cuando anarquismo y feminismo (1970) parecieran no tener mucha relación. El segundo: cuando las infancias están involucradas en el goce, se supone, en el de ellxs mismxs (existe una aclaración que el autor hizo especialmente para esta edición en español, pág. 168).
No es de sorprender que algunas observaciones sobre la sociedad de consumo sean tan actuales. Nada ha cambiado, solo se ha recrudecido. De hecho, podría decirse que las dinámicas de construcción de subjetividad desde las redes sociales privativas y los modelos actuales de IA, están delineados aquí sin haber tenido Vaneigem idea de que existirían.
Sin duda el planteamiento de Vaneigem es desafiante en la práctica. Las consideraciones son innumerables. Una de mis citas favoritas —entre muchas— es esta: «La línea de vida pasa por la abundancia subjetiva, el amor sin límites, el incendio de bancos, el sabotaje de la economía, el fin del Estado, la destrucción radical de las relaciones mercantiles» (pág. 195).
Manuel Monroy Correa terminó de leer El libro de los placeres de Raoul Vaneigem (Mapas)
Manuel Monroy Correa valoró El libro de los placeres: 4 estrellas

El libro de los placeres por Raoul Vaneigem (Mapas)
«Editado en 1979, hace cuarenta y tres años, El libro de los placeres no ha hecho más que ganar relevancia …
Manuel Monroy Correa empezó a leer Caníbal de Safiya Sinclair
La traducción de este libro me da gusto por seguir leyéndolo. El mismo es intrigante, con una enunciación muy clara del rol que la voz poética juega como voz desde la colonización, en el espacio contextual de Jamaica. Escrito, además, por una mujer, las perspectivas propuestas son interesantes.






