Una pareja huye de la ciudad para instalarse en una pequeña granja, lejos de todo …
Mimetismo de la zorra
4 estrellas
¿Quien es esa zorra que despertará el vitalismo en quien es inútil para sacarlo de sí? La fantasmagoría del personaje (la zorra) en su aparición animal, intermitente y socarrona; en su aparición humana, provocadora; devuelven la mirada sobre el propio deseo y los personajes, hartxs uno de la otra, se someten al estímulo. Este es el carácter pasivo de quien no puede ser otra cosa más que modernx en convivencia con algo que no comprende más: la misma vida, lo salvaje.
¿Qué pasa cuando se queda suspendido el deseo? Un silencio que mira la existencia y la podredumbre de la dependencia a los estatutos de la alta cultura...
Semillero de planteamientos que se hallan en Foucault (Vigilar y castigar), Raoul Vaneigem (El libro de los placeres), John Zernan (Future Primitive)... Pareciera que a Nietzsche le faltara poco para ser anarquista, aunque en la obra, lxs anarquistas están despachados...
El desarrollo es maravilloso; levanta preguntas como: ¿para quién escribía? ¿Quién pensaba que lo leería? ¿Esperaba algo de la lectura de sus textos o, como Cioran, para sí mismo (en su caso, particular, evitar el suicidio...)?
¿Qué será posible sacar de su lectura y para qué? Creo que el advenimiento del Übermensch era la inevitable salida discursiva...
Pero regresando a la pregunta, ¿dónde de están esos actos de emancipación? ¿Es algo individual o colectivo? O sea, la libertad de los instintos solo puede ser intermitente si no eres poderosx. Se vuelve una oportunidad, una deconstrucción, un des-adiestramiento en momentos específicos, para …
Semillero de planteamientos que se hallan en Foucault (Vigilar y castigar), Raoul Vaneigem (El libro de los placeres), John Zernan (Future Primitive)... Pareciera que a Nietzsche le faltara poco para ser anarquista, aunque en la obra, lxs anarquistas están despachados...
El desarrollo es maravilloso; levanta preguntas como: ¿para quién escribía? ¿Quién pensaba que lo leería? ¿Esperaba algo de la lectura de sus textos o, como Cioran, para sí mismo (en su caso, particular, evitar el suicidio...)?
¿Qué será posible sacar de su lectura y para qué? Creo que el advenimiento del Übermensch era la inevitable salida discursiva...
Pero regresando a la pregunta, ¿dónde de están esos actos de emancipación? ¿Es algo individual o colectivo? O sea, la libertad de los instintos solo puede ser intermitente si no eres poderosx. Se vuelve una oportunidad, una deconstrucción, un des-adiestramiento en momentos específicos, para actuar en ellos, que son las oportunidades de ejercer la voluntad de poder.
Hacer lo que se quiere, cuando se quiere y porque se puede (sin culpa, se sobreentiende aquí). Lo que no implica la destrucción, ni la falta (el deseo infinitamente inclumplido, lacanianamente).
Nietzsche va de vuelta a la cosmovisión griega, como salida de la culpa: la locura en los momentos más catárquicos era atribuida a lxs dioses.
Una relectura de este libro hoy: el planteamiento de la moral "primitiva" de los poderosos aristócratas y el sometimiento de lxs muchxs. ¿Qué es ahora de ese adoctrinamiento del que los oligarcas hoy se han zafado (la "nobleza")? Parece ingenuo exigir cuentas a gente así, que no se coloca del lado de la responsabilidad, la deuda y, sin embargo, lejos del Übermensch. Es como si aun tuviéramos que esperar a ese o esxs Zaratustras emancipados que, ¿aun seguimos sin ser nosotrxs?
Una relectura de este libro hoy: el planteamiento de la moral "primitiva" de los poderosos aristócratas y el sometimiento de lxs muchxs. ¿Qué es ahora de ese adoctrinamiento del que los oligarcas hoy se han zafado (la "nobleza")? Parece ingenuo exigir cuentas a gente así, que no se coloca del lado de la responsabilidad, la deuda y, sin embargo, lejos del Übermensch. Es como si aun tuviéramos que esperar a ese o esxs Zaratustras emancipados que, ¿aun seguimos sin ser nosotrxs?
El libro de Prometea recurre al ritmo y a la entonación de la oralidad, como …
Lo he leído, como a una inscripción que no tuviera tiempo y se levantara con un sentido siempre vibrante de lo nuevo. Haber leíd este libro es haberme leído.
En Curaçao habitan anéctodas expulsadas de la historia y la economía moderna. No tiene uso, …
La importancia de una isla «inútil» para la búsqueda de riqueza europea colonialista, pero clandestinamente usada por la primera multinacional moderna como punto de relación del comercio entre continentes y residencia de grupos que buscaban huir de la persecusión.
El libro de Prometea recurre al ritmo y a la entonación de la oralidad, como …
Leyendo poco a poco, diariamente. Es un texto muy intenso. El carácter existencial sobre la escritura como una forma, también, de lo amoroso. Este libro se distingue por completo del tratamiento del tema y de la estructura tradiconal de una novela. De pronto, todo es escritura, reflexión, pensamiento de la narradora que interpela a H. (de quien pudiera decirse que es la misma Hélène) como autora del libro; se interpela a Prometea y al libro mismo como tal; a los cuadernos que conforman la escritura de tal libro. Algo que puede hallarse, pienso, en otrxs autores (Edmond Jabès, por ejemplo, Clarice Lispector...). Una forma de vuelve un delirio de sí, también, a quien lee.
El cielo de la selva, de Elaine Vilar Madruga, es una novela que explora …
La sensación que me provocó la lectura de esta novela es la de desear encontrar al final algo del origen de las significaciones perturbadoras de la selva. La desolación, la sujeción, la asfixia, desde la reiteración en los discursos de los personajes, provoca ese afecto de resolución frustrada. La del sentido. Lo que quiere decir que la selva está personificada adecuadamente como lo anterior incomprensible. Algo que antecede la destrucción sistemática de organizaciones criminales y del Estado. Lo atávico es todo el tiempo una pulsión. El final desgarrador supera toda relación entre los artificios humanos y la locura al seno de una fagotización interminable.
Quizás algunos de los grandes cuentos escritos en nuestro idioma no son los que creíamos. …
Insoslayables
5 estrellas
Cada cuento es una joya. Los estilos de sus autoras y las temáticas,especialmente aquellas en las que las mujeres son personajes principales, se tratan con la perspectiva de quien lo padece.
El lenguaje está manejado con maestría, de forma poética, filosófica. Un par de cuentos de tratamiento ontológico («Ella y la noche» de 1959 por Mimí Díaz Lozano y «El occiso. 11 de abril de 1937» de 2019 por María Virginia Estenssoro) son una apuesta estética bien lograda desde el lenguaje y la estructura del relato.
Este libro contiene auténticos modelos literarios. Insoslayable.
«Editado en 1979, hace cuarenta y tres años, El libro de los placeres no ha …
Pulsión de vida. Fin del capitalismo...
4 estrellas
Un libro del que de esperé el final: ¿qué senda de emancipación es posible? Unx se ve tentadx a hallar un caminito transitado cuando los tiene que inaugurar unx mismx, aunque Vaneigem apunta bien a la acción colectiva en la que cada quien reivindica para sí la vida en vez del discurso civilizatorio de carácter nihilista, «el mundo al revés» y, entonces, en un acuerdo de todxs, dejar colgado al capitalismo y a sus opresiones, de una sola vez.
El goce, supongo, sería apenas el principio de algo libre, un antecedente para todas las emancipaciones.
Encuentro correspondencias con Camus (El hombre rebelde y la crítica al nihilismo de los regímenes autoritarios y revolucionarios) y el momento anarquista de Onfray (su ética hedonista).
Un par de planteamientos que serían propios de su tiempo no parecen muy satisfactorios hoy: acaso, cuando anarquismo y feminismo (1970) parecieran no tener …
Un libro del que de esperé el final: ¿qué senda de emancipación es posible? Unx se ve tentadx a hallar un caminito transitado cuando los tiene que inaugurar unx mismx, aunque Vaneigem apunta bien a la acción colectiva en la que cada quien reivindica para sí la vida en vez del discurso civilizatorio de carácter nihilista, «el mundo al revés» y, entonces, en un acuerdo de todxs, dejar colgado al capitalismo y a sus opresiones, de una sola vez.
El goce, supongo, sería apenas el principio de algo libre, un antecedente para todas las emancipaciones.
Encuentro correspondencias con Camus (El hombre rebelde y la crítica al nihilismo de los regímenes autoritarios y revolucionarios) y el momento anarquista de Onfray (su ética hedonista).
Un par de planteamientos que serían propios de su tiempo no parecen muy satisfactorios hoy: acaso, cuando anarquismo y feminismo (1970) parecieran no tener mucha relación. El segundo: cuando las infancias están involucradas en el goce, se supone, en el de ellxs mismxs (existe una aclaración que el autor hizo especialmente para esta edición en español, pág. 168).
No es de sorprender que algunas observaciones sobre la sociedad de consumo sean tan actuales. Nada ha cambiado, solo se ha recrudecido. De hecho, podría decirse que las dinámicas de construcción de subjetividad desde las redes sociales privativas y los modelos actuales de IA, están delineados aquí sin haber tenido Vaneigem idea de que existirían.
Sin duda el planteamiento de Vaneigem es desafiante en la práctica. Las consideraciones son innumerables. Una de mis citas favoritas —entre muchas— es esta: «La línea de vida pasa por la abundancia subjetiva, el amor sin límites, el incendio de bancos, el sabotaje de la economía, el fin del Estado, la destrucción radical de las relaciones mercantiles» (pág. 195).
Caníbal está repleto de poemas cuya imaginería extraña y poderosa nunca deja de asombrar. Los …
La traducción de este libro me da gusto por seguir leyéndolo. El mismo es intrigante, con una enunciación muy clara del rol que la voz poética juega como voz desde la colonización, en el espacio contextual de Jamaica. Escrito, además, por una mujer, las perspectivas propuestas son interesantes.