Me camela este autor, Stefen ai lof yu un poco, su forma de manejar la tensión de las obras que le he leído, su acercamiento desenfadado y gamberro al lenguaje (que en esta obra, por tono y tema se ve potenciado) y lo pormenorizado que es en sus referencias y descripciones. Si esta lectura no me ha parecido tan potente como otras suyas (especialmente 'El único indio bueno', también en Carfax) es por cierta insistencia en lo que arriba decía: las referencias. En este caso los apuntes al cine de cuchilladas son legión, acumulación abrumadora; para el que no sea aficionado a este tipo de ambientación pues la cosa se puede hacer algo empalagosa. Ya se sabe que a veces lo mucho mata, el agua inunda y la mucha luz quema las corneas. Pero esta molestia es asunto menor, una brizna de algo desconocido entre los dientes que uno se …
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Poesía, libros y alpiste. Escampaos y bandolerismo. Si bajo de la rama soy Víctor Briones Antón
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Los libros de Señó Moshuelo
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Slasher como er que come pipas
3 estrellas
Me camela este autor, Stefen ai lof yu un poco, su forma de manejar la tensión de las obras que le he leído, su acercamiento desenfadado y gamberro al lenguaje (que en esta obra, por tono y tema se ve potenciado) y lo pormenorizado que es en sus referencias y descripciones. Si esta lectura no me ha parecido tan potente como otras suyas (especialmente 'El único indio bueno', también en Carfax) es por cierta insistencia en lo que arriba decía: las referencias. En este caso los apuntes al cine de cuchilladas son legión, acumulación abrumadora; para el que no sea aficionado a este tipo de ambientación pues la cosa se puede hacer algo empalagosa. Ya se sabe que a veces lo mucho mata, el agua inunda y la mucha luz quema las corneas. Pero esta molestia es asunto menor, una brizna de algo desconocido entre los dientes que uno se saca con los dedos para enseguida continuar degustando el cadáver; ni siquiera llega a entorpecer mucho la lectura y no impide disfrutar de las demás virtudes de esta obra. Aunque, reconozco, que alguna interjección se me escapó para el Grajam del tipo, ‘y dale perico ar torno’. Nos quedamos entonces con todo lo que la obra si ofrece, hay que dejarse regalar las vísceras y la glándula del cachondeo, el susto, el asco y la fascinación por la sangre anegando la escena. Tenemos una protagonista que está dibujada a la perfección, es imposible no ponerse de su lado. ¡Vamos Jade! ¡Dales candela! Tenemos una escena final apoteósica, angustiante, sádica y alocada; divertida, gore, fantasmagórica, frenética... se agotan los calificativos. Tenemos una habilidad narrativa especial en Graham Jones, una de esas voces capaces de registros variados, de lo más común a lo más pormenorizado, capaces de acelerar y decelerar el tempo del relato, de establecer con el lector una alianza inquebrantable. Y lo que se me estará olvidando. En definitiva, salvando esos momentos de insistencia excesiva en la cita y la referencia explícita, esta obra es drogaína esnifada directamente de la hoja de un cuchillaco ensangrentado. Lo bueno: es primera parte de trilogía. A esperar los demás libros a la orilla bucólica y pelín ponzoñosa del lago Indian.
Dato 📚 citó Calibán y la bruja de Silvia Federici (Nociones comunes, #13)
El objetivo de la caza de brujas —como ocurre frecuentemente con la represión política en épocas de intenso cambio y conflicto social— no eran crímenes socialmente reconocidos, sino prácticas y grupos de individuos previamente aceptados que tenían que ser erradicados de la comunidad por medio del terror y la criminalización. En este sentido, la acusación de brujería cumplió una función similar a la que cumple la “traición” —que, de forma significativa, fue introducida en el código legal inglés en esos años— y la acusación de “terrorismo” en nuestra época.
La vaguedad de la acusación —el hecho de que fuera imposible probarla, mientras que al mismo tiempo evocaba el máximo horror— implicaba que pudiera ser utilizada para castigar cualquier tipo de protesta, con el fin de generar sospecha incluso sobre los aspectos más corrientes de la vida cotidiana.
— Calibán y la bruja por Silvia Federici (Nociones comunes, #13)
(Las cursivas son mías.)
Buenos días grumetes, hoy os traemos la ficha de Gabriella Campbell. Nacida en Londres y criada en España, Gabriella Campbell se licenció en Teoría de la Literatura y Literatura Comparada y lleva escribiendo desde que sabe hacerlo. Además de escribir, también redacta, maqueta, diseña, edita, corrige y traduce. https://lanaveinvisible.com/2019/12/19/gabriella-campbell/ #navefichas #literaverso
Humo reseñó Los Desposeidos de Ursula K. Le Guin
Qué maravilla
5 estrellas
Lo increíble que escribe esta mujer... Qué gigantesco ejercicio de imaginación, de luz, de humanidad. Me ha parecido precioso y real. Se ve perfectamente toda la complejidad que no se narra pero que la autora ha imaginado y considerado, y toda la voluntad de perseguir un mundo mejor.
Dato 📚 citó La brujería capitalista de Isabelle Stengers (Pyra)
Minoritarios son los grupos a los que no se les podría ocurrir el deseo, hasta la idea, de que todo el mundo sea como ellos.
— La brujería capitalista por Isabelle Stengers, Philippe Pignarre (Pyra)
Señó Moshuelo respondió al estado de Dato 📚
@dato@libros.rizoma1.ar un libro para encontrarnos y dejar salir sensibilidad y mirada, amigo. Nos vemos y nos leemos...
Señó Moshuelo respondió al estado de Dato 📚
@dato@libros.rizoma1.ar pues anda que no me resuena y me hace temblar las canne y la intuición eso del anclaje a lo real... Intentan que perdamos ese acceso, ese gusto por lo cierto y humano, por lo que palpita, por lo que nos ayuda a desvelar lo existente para trascenderlo, sentirlo y comprenderlo. Solo por eso, bravo por Alana y lo que nos ha regalado.
@dato@libros.rizoma1.ar pues anda que no me resuena y me hace temblar las canne y la intuición eso del anclaje a lo real... Intentan que perdamos ese acceso, ese gusto por lo cierto y humano, por lo que palpita, por lo que nos ayuda a desvelar lo existente para trascenderlo, sentirlo y comprenderlo. Solo por eso, bravo por Alana y lo que nos ha regalado.
Dato 📚 comentó acerca de La mala costumbre de Alana S. Portero
Hay novelas que pertenecen más al futuro que a nuestro pasado porque siempre las vamos a releer una vez más.
Aun no siendo mucho de releer, pasé por re-lecturas esperables (Lo real de Belén Gopegui) y deseadas (Terra Ignota de Ada Palmer); pero por pocas… aseguradas.
¿Qué tienen para mí Mortal y rosa de Francisco Umbral y My Real Children de Jo Walton que no imagino la vida sin una última lectura constantemente pendiente? ¿Por qué, a mitad aún de la novela, siento lo mismo por La mala costumbre de Alana S. Portero?
Tiene que ver —hablo por mí— con un anclaje a “lo real”. En maneras que no entiendo, estos textos apuntalaron alas enteras de mi entramado existencial.
Hay novelas que pertenecen más al futuro que a nuestro pasado porque siempre las vamos a releer una vez más.
Aun no siendo mucho de releer, pasé por re-lecturas esperables (Lo real de Belén Gopegui) y deseadas (Terra Ignota de Ada Palmer); pero por pocas… aseguradas.
¿Qué tienen para mí Mortal y rosa de Francisco Umbral y My Real Children de Jo Walton que no imagino la vida sin una última lectura constantemente pendiente? ¿Por qué, a mitad aún de la novela, siento lo mismo por La mala costumbre de Alana S. Portero?
Tiene que ver —hablo por mí— con un anclaje a “lo real”. En maneras que no entiendo, estos textos apuntalaron alas enteras de mi entramado existencial.













