Señó Moshuelo valoró Neorromanticismo: 4 estrellas

Neorromanticismo por Juan Andrés García Román
La obra de Juan Andrés García Román recuerda a la del poeta piadoso, el poeta que arrepentido de su mundo …
Poesía, libros y alpiste. Escampaos y bandolerismo. Si bajo de la rama soy Víctor Briones Antón
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La obra de Juan Andrés García Román recuerda a la del poeta piadoso, el poeta que arrepentido de su mundo …
Me gusta el tono, me gusta lo fresquito de la prosa, me gusta que abre caminos que revelan lo que ya existe para que podamos habitarlo, embellecerlo y hacerlo más real que la realidad mediatitaza en manos de esos poderes avariciosos para los que solo somos maderita de deriva que echar a sus calderas maquinales y maquinadoras.
Lectura que me ha hecho reflexionar sobre mis hábitos online. Me quedo con la reflexión de que no hace falta sustituir un dogma por otro, se puede vivir sin patrón estricto de cumplimientos, de asimbro en asombro esperando que el claro y lo alternativo suceda o lo hagamos avanzar.

Pertenezco a una generación muy afortunada. Nací en 1981; aprendí a vivir en un mundo analógico. Crecí a la vez …
La traducción deja mucho que desear, pero entiendo la fascinación que este tocho pueda despertar, su estructura casi megalomana es interesante y nos exige un poco, cosa que parece ser que no se lleva pero que para mí es un extra, casi como agüita de mayo, en las lecturas que emprendo.
Me lo he bebido, es una deriva cálida, sensible y rabiosa. Una fábula que es la cúpula sagrada de todo lo que sufre solo por ser.
Un libro que, para mí, hay que leer porque es crónica de lo diferente, manguerazo de agua sucia y helada que nos despierta de la normalidad tirana y doctrinaria.
Me encanta como se entreveran fantasias, cuentos y realidades crudas. Belleza que se nos expone, derecho a la felicidad, prueba de que lo mezquino infecta la tierra y de que a pesar de eso, de la injusticia y la incomprensión, mientras nos vamos muriendo de a diario, hay maneras de hacer florecer y dar frutos a esa misma tierra envenenada.
Estoy emocionado, conmovido y feliz después de esta lectura. Ojalá la rabia travesti se llevara a más de uno hoy por delante, ojalá exista su cielo.

Cuando llegó a Córdoba capital para estudiar en la universidad, Camila Sosa Villada fue una noche, muerta de miedo, a …
Pues lo terminé y me ha encantado. Ahora a dejar que se asiente y me llegue a los sentíos para comentarlo en mastodon, en #lecturascasaarbol

La protagonista de esta historia estuvo viva y fue feliz, pero hace tiempo que apenas puede recordarlo. Habita un hotel …
Pues nada, ya las primeras páginas, la primera escena, casi religiosolaicatravesti, me tiene entregao. Tenía ganas de llegar a este libro, ahora a recorrerlo y a dejarme asilvestrar por lo que nos cuanta Camila Sosa.
Pues nada, ya las primeras páginas, la primera escena, casi religiosolaicatravesti, me tiene entregao. Tenía ganas de llegar a este libro, ahora a recorrerlo y a dejarme asilvestrar por lo que nos cuanta Camila Sosa.

Carla es una joven editora de Nueva York que ha alquilado durante la temporada baja una cabaña cerca de Dead …
Estas obras con un tratamiento tan explícito de la violencia pueden no ser plato del gusto de todos, pero a mí me llevan a un territorio que me atemoriza y me fascina, un lugar nihilista y antiguo, algo que soy y que me advierte. Encuentro destellos en Ketchum de un pesimismo que lo acerca a Ligotti, de un sinsentido enloquecedor, buen caldo para mis hambres. Es interesantísimo el epílogo que el propio autor deja en esta edición. En él nos habla de como le jorobaron el primer borrador por querer suavizar tanto horror y violencia: ”yo quería una inundación", dice en ese epílogo; y vaya si nos inunda; nos anega de sangre, nos asfixia de inseguridad y reflexiones sobre qué es capaz de hacer un ser humano. La caña gore y el ritmo ágil hacen que el libro se lea fácil. Si le pegas al terror y te va la …
Estas obras con un tratamiento tan explícito de la violencia pueden no ser plato del gusto de todos, pero a mí me llevan a un territorio que me atemoriza y me fascina, un lugar nihilista y antiguo, algo que soy y que me advierte. Encuentro destellos en Ketchum de un pesimismo que lo acerca a Ligotti, de un sinsentido enloquecedor, buen caldo para mis hambres. Es interesantísimo el epílogo que el propio autor deja en esta edición. En él nos habla de como le jorobaron el primer borrador por querer suavizar tanto horror y violencia: ”yo quería una inundación", dice en ese epílogo; y vaya si nos inunda; nos anega de sangre, nos asfixia de inseguridad y reflexiones sobre qué es capaz de hacer un ser humano. La caña gore y el ritmo ágil hacen que el libro se lea fácil. Si le pegas al terror y te va la casquería fina, gozarás como sádico en matanza.
Segundo que me leo de este ceñó, el anterior, 'La chica de al lado', me fascino y me dejó helado por sus imágenes de violencia que nos llevan a pensar sobre de dónde sale ese mal y cuánto de él llevamos dentro.
Segundo que me leo de este ceñó, el anterior, 'La chica de al lado', me fascino y me dejó helado por sus imágenes de violencia que nos llevan a pensar sobre de dónde sale ese mal y cuánto de él llevamos dentro.