Señó Moshuelo valoró escuchar pájaros: 4 estrellas

escuchar pájaros por Manuel Moya (Alcalima, #256)
El poeta palestino Marwan Makhoul escribió estos versos: para escribir un poema / que no sea político / tengo que …
Poesía, libros y alpiste. Escampaos y bandolerismo. Si bajo de la rama soy Víctor Briones Antón
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El poeta palestino Marwan Makhoul escribió estos versos: para escribir un poema / que no sea político / tengo que …
Hermoso pero durísimo. Manuel Moya hace lo que quiere con la palabra poética, es que no veas qué habilidad para alternar y variar registros, tonos, temas, formas...
Este poemario es doloroso por el tema que trata y por como el autor sabe incluirnos en la catastrofe que trata. Un poemario de exposición y denuncia, visceral y profundamente bello, colmado de rabia resignada, de pelea, de memoria y que señala al mal sin medias tintas.
Quizás al principio cueste entrar, a mí me sucedió, pero uno siente, a medida que avanza la lectura, que este tránsito que propone Moya es necesario y que nos mejora como personas.
Viva Palestina Libre
De este libro me queda la puerta que abrió, el resquicio que me mostró para atrevernos a imaginar otras formas de hacer, no basadas en el dominio y el poder. Necesitaba habitar y dar forma a espacios así, necesito encontrar lugares desde los que decir y sentir que no sean este puñetero juego del hambre constante. Por eso y por más cosas ha sido muy valioso este libro.
De este libro me queda la puerta que abrió, el resquicio que me mostró para atrevernos a imaginar otras formas de hacer, no basadas en el dominio y el poder. Necesitaba habitar y dar forma a espacios así, necesito encontrar lugares desde los que decir y sentir que no sean este puñetero juego del hambre constante. Por eso y por más cosas ha sido muy valioso este libro.
Pues una lectura que me deja muchas cosas, me quedo saboreando todo ese universo más allá de lo acostumbrado que explora y cómo nos deja la posibilidad de la esperanza sin llegar a convertirnos en ilusos.
Comentaremos más en mastodon, en el club de lectura de #LecturasCasaArbol

Le hermane Dex nunca ha escuchado el canto de los grillos.
Aunque lleva una vida plena y tranquila en …

La selva es un dios hambriento. Uno que permite vivir a salvo en sus dominios pero exige el más alto …
Empiezo a leerlo para comentarlo en mastodon con el hastag #lecturascasaarbol
Pues es el tomo que me quedaba de lo editado por Valdemar, me quedo un poco huérfano de uno de mis referentes, a ver por dónde tiro ahora, quizás en la editorial Dilatando Mentes encuentre autores de esta línea y calaña.
En estas páginas hallamos un Ligotti menos esotérico y filosófico, con visitas a territorios más conocidos, pero siempre desde su estilo particularísimo.
Merecen atención especial algunos relatos que parecen tutoriales de escritura pero..., y los exquisitos bocaditos finales, cuentos brevísimos con referentes más que recinocibles, que me han encantado.
Adiós, Tomasito Ligotti, volveremos a vernos, seguramente en algún suburbio de calles palpitantes y ominosas, te invito a un piti y me llevas a alguno de tus horrores.

De la excelsa trinidad que reina en los infiernos de la literatura de terror moderna y contemporánea, Poe, Lovecraft y …
Propuesta arriesgada, que te interpela a no entender, que juega a sacar poemas de la nada sobre la nada, poemas tentativos y sin un andamiaje sólido. Por eso mismo me ha resultado sumamente interesante. Una de las cosas que hace la poesía es enseñarnos a desentender a no aferrarnos al significado, a desligar este del valor expresivo de la obra. La extrañeza que causa este poemario, la manera de ir entres sus páginas adelante y atrás, buscando sin saber qué, la gramática estallada, la mancha asimétrica del texto sobre el blanco, todo en el poemario, en definitiva, parece encaminarse a un arte sublime del no entender para bajar al símbolo, a la memoria, a la evocación, a la nada fértil.
Propuesta arriesgada, que te interpela a no entender, que juega a sacar poemas de la nada sobre la nada, poemas tentativos y sin un andamiaje sólido. Por eso mismo me ha resultado sumamente interesante. Una de las cosas que hace la poesía es enseñarnos a desentender a no aferrarnos al significado, a desligar este del valor expresivo de la obra. La extrañeza que causa este poemario, la manera de ir entres sus páginas adelante y atrás, buscando sin saber qué, la gramática estallada, la mancha asimétrica del texto sobre el blanco, todo en el poemario, en definitiva, parece encaminarse a un arte sublime del no entender para bajar al símbolo, a la memoria, a la evocación, a la nada fértil.

No sabemos, por milagro y acierto de su autora, quién nos habla en este libro, ¿un grajo, una urraca, una …
Poesía para no entender, para desasirse de los referentes. Poemas río, caudalosos, exuberantes, ricos en referentes y en derivas. Se suele decir que la poesía así es enrevesada y que no llega a todos, pero soy de los que piensa que estamos empachados de sentido, aferrados a significados que nos lastran, y que textos así nos ayudan a soltarnos de manos, a rajar la verja gramatical que nos limita.

Un poema en su plenitud supone la renovación de una alianza. Si un poema es pleno, la Creación se atisba …