Señó Moshuelo valoró Casa en construcción: 3 estrellas

Casa en construcción por José Manuel Benítez Ariza (Antologías, #28)
«La realidad está ahí, y yo formo parte de ella, y a mí me parecen bastante misteriosas la realidad en …
Poesía, libros y alpiste. Escampaos y bandolerismo. Si bajo de la rama soy Víctor Briones Antón
Este enlace se abre en una ventana emergente

«La realidad está ahí, y yo formo parte de ella, y a mí me parecen bastante misteriosas la realidad en …

Pedro Sevilla nació en Arcos de la Frontera (Cádiz) en 1959. En 1989 la colección de cuadernos «La Poesía más …

Pedro Sevilla nació en Arcos de la Frontera (Cádiz) en 1959. En 1989 la colección de cuadernos «La Poesía más …

La antología desde su primera publicación en 2002 se ha ido actualizando incluyendo nuevos poemas de libros posteriores con la …

La antología desde su primera publicación en 2002 se ha ido actualizando incluyendo nuevos poemas de libros posteriores con la …

Prólogo de Juan Bonilla.
Mendigo es una muestra suficiente de la poesía de Jesús Aguado, un acercamiento al que, …

Prólogo de Juan Bonilla.
Mendigo es una muestra suficiente de la poesía de Jesús Aguado, un acercamiento al que, …

Antología de la poesía de Olveiro Girondo bajo selección de Trinidad Barrera. Trinidad Barrera (Osuna, 1952) es Catedrática de Literatura …

Antología de la poesía de Olveiro Girondo bajo selección de Trinidad Barrera. Trinidad Barrera (Osuna, 1952) es Catedrática de Literatura …
Recomendar la lectura de 'Harriet' sería similar a recomendar que te claven una punta en el dedo gordo del pie. Pero, al contrario de la inútil necesidad de ir por la vida con el dedo atravesado y con cada vez más infección, conocer el alma infectada de la mayor parte de los personajes protagonistas de la novela de Elizabeth Jenkins es más que necesario (si puede uno abstraerse y no dejarse arrostrar por la falsa idea de que todo el género humano está lastrado por tan baja catadura moral), porque nos alerta de lo que dice el evangelio de Mateo en algún lugar: «No deis lo santo a los perros, ni echéis vuestras perlas delante de los cerdos, no sea que las pisoteen y se vuelvan y os despedacen».
Tan terrible es la historia de Harriet, el alma inocente, que llegamos a olvidar (hasta que llega el necesario epílogo …
Recomendar la lectura de 'Harriet' sería similar a recomendar que te claven una punta en el dedo gordo del pie. Pero, al contrario de la inútil necesidad de ir por la vida con el dedo atravesado y con cada vez más infección, conocer el alma infectada de la mayor parte de los personajes protagonistas de la novela de Elizabeth Jenkins es más que necesario (si puede uno abstraerse y no dejarse arrostrar por la falsa idea de que todo el género humano está lastrado por tan baja catadura moral), porque nos alerta de lo que dice el evangelio de Mateo en algún lugar: «No deis lo santo a los perros, ni echéis vuestras perlas delante de los cerdos, no sea que las pisoteen y se vuelvan y os despedacen».
Tan terrible es la historia de Harriet, el alma inocente, que llegamos a olvidar (hasta que llega el necesario epílogo escrito por Rachel Cooke en 2011) que la novela está, pulcra y metódicamente, basada en hechos reales. No puede ser, pero lo es.
No me voy a dedicar a alabar las bondades literarias y de estilo de Elizabeth Jenkins porque, posiblemente, serían mentira, pero da igual, Harriet es una víctima entrañable, y las personas que la rodean van convirtiendo su vida en una novela de terror oscuro, una 'Misery' en tonos reales, y, del mismo modo que Agatha Christie, otra escritora, por lo común, del montón con alguna que otra obra magnífica, conseguía lo que pretendía en cada una de sus novelas, Jenkins lo logra en 'Harriet': que bajemos al infierno. a ese que convierte en entelequia desentrañar cómo es posible que haya personas que no sean capaces de ver el mal que hacen.

«Gozo es una hermosura de libro, ligero en su forma y hondo en su contenido, con ecos de una filosofía …
¿Pero qué bendita locura es esta? Es como si el espíritu de aventura del Bone de Jeff Smith hubiese tenido un hijo ilegítimo con Robert Crumb al que dieron en adopción para que lo criase un Jodorowsky que hubiese aprendido a dar con la cantidad justa de psicotrópicos para no resultar cargante. Una saga fantástica que parte de una premisa muy loca y que es total y absolutamente cañí. Con un arte que no deja de sorprender página tras página y que es tremendamente evocador. Entre que Astiberri está empezando a reeditar la saga desde el principio y que me lo recomendó un colega decidí afrontar por fin una tarea comiquera titánica que no negaré que me daba mucho respeto pero que ahora lamento no haber empezado antes. Pero también tengo que reconocer que esto es tan raro y tan personal que no me atrevería a recomendarlo alegremente. Es la …
¿Pero qué bendita locura es esta? Es como si el espíritu de aventura del Bone de Jeff Smith hubiese tenido un hijo ilegítimo con Robert Crumb al que dieron en adopción para que lo criase un Jodorowsky que hubiese aprendido a dar con la cantidad justa de psicotrópicos para no resultar cargante. Una saga fantástica que parte de una premisa muy loca y que es total y absolutamente cañí. Con un arte que no deja de sorprender página tras página y que es tremendamente evocador. Entre que Astiberri está empezando a reeditar la saga desde el principio y que me lo recomendó un colega decidí afrontar por fin una tarea comiquera titánica que no negaré que me daba mucho respeto pero que ahora lamento no haber empezado antes. Pero también tengo que reconocer que esto es tan raro y tan personal que no me atrevería a recomendarlo alegremente. Es la típica obra que si entras en ella vas a adorar con toda tu alma. Y de la misma manera pasará lo contrario y habrá quienes la aborrezcan. Pero me parece imposible que pueda dejar indiferente a nadie.
Después de varios libros que me gustaron especialmente porque Pratchett puso especial énfasis en llevar al Mundodisco problemas claramente basados en nuestro Mundobola ahora tocaba una entrega más fantástica. No voy a decir que sea malo ni mucho menos (dudo que haya nada escrito por El hombre del sombrero que no me guste), pero sí es cierto que lo he disfrutado un poquito menos que los anteriores. Aún así tiene personajes memorables como los Auditores, El Quinto Jinete y, sobre todo, una Susan que va cogiendo cada vez más relevancia.
Recuerdo de pequeño tener libros de ciencia para niños profusamente ilustrados con visiones tremendamente optimistas de un futuro que nunca fue, lleno de hábitats espaciales y colonias en diferentes lugares del sistema solar. Esos libros aunque a mí me llegaron en los 80 seguramente estuviesen concebidos en los 70, una década en la que todavía llegaban misiones a la Luna y en la que vistos los avances exponenciales que se consiguieron en tan pocos años el cielo ya no era el límite. A nuestra generación se le prometió un programa espacial apasionante y al final, además del trauma colectivo al ver explotar el Challenger en el 86, nos tuvimos que conformar con ser testigos de logros como el amartizaje de Curiosity o el fly-by a Plutón que, aunque excepcionales, palidecen cuando los comparas con lo que me habían prometido aquellos viejos libros. En estos últimos tiempos de turbocapitalismo las grandes …
Recuerdo de pequeño tener libros de ciencia para niños profusamente ilustrados con visiones tremendamente optimistas de un futuro que nunca fue, lleno de hábitats espaciales y colonias en diferentes lugares del sistema solar. Esos libros aunque a mí me llegaron en los 80 seguramente estuviesen concebidos en los 70, una década en la que todavía llegaban misiones a la Luna y en la que vistos los avances exponenciales que se consiguieron en tan pocos años el cielo ya no era el límite. A nuestra generación se le prometió un programa espacial apasionante y al final, además del trauma colectivo al ver explotar el Challenger en el 86, nos tuvimos que conformar con ser testigos de logros como el amartizaje de Curiosity o el fly-by a Plutón que, aunque excepcionales, palidecen cuando los comparas con lo que me habían prometido aquellos viejos libros. En estos últimos tiempos de turbocapitalismo las grandes promesas de exploración espacial ya no vienen de libros de ciencia para niños sino de billonarios divorciados que lidian con su crisis de la mediana edad con el muy freudiano hobby de construir cohetes gigantescos. Y aquí entra este libro. Un jarro de agua fría contra ese tecnooptimismo que nos están vendiendo, analizando todos los problemas que la tozuda realidad pondrá a las promesas de tener colonias en Marte más pronto que tarde. Un libro ameno y ligero pero documentadísimo en el que desgranan no sólo los problemas más obvios (el espacio es un lugar hostil que quiere matarte, una especie de Australia pero sin wombats para hacerlo más llevadero) sino también otros a los que en principio no les prestarías tanta atención como los legales y sociológicos. Una lectura divertidísima que no puedo dejar de recomendar a todos los que tengáis interés en la exploración espacial.
Una novela breve dividida a su vez en dos pequeñas historias. En primer lugar narra un crimen cometido contra una mujer palestina a manos de soldados israelíes a finales de los años 40, durante la creación del estado de Israel. Uno más, prácticamente olvidado entre un mar de felonías. La segunda historia, absolutamente extraordinaria, es el relato de la fascinación que esto ejerce sobre una mujer nacida exactamente 25 años después de ese crimen y la crónica de sus investigaciones intentando descubrir todos los detalles para que no quede en el olvido. A través de esa crónica descubrimos con toda crudeza pero de un modo absolutamente orgánico las dificultades a las que se enfrenta día a día un Palestino por el mero hecho de existir. Deja mal cuerpo y rabia, pero es una lectura muy necesaria en estos tiempos. 🇵🇸