Leer poesía siempre trae a cuenta
3 estrellas
La literatura de Aoyama camina sobre la seda. En este libro va a ir desgranando historias en espiral que terminarán componiendo un poema sobre la alienación del trabajo y las posibilidades de cambiar nuestro propio destino. Con un cierto aire naïf que resulta en general agradable, propone un binomio para el cambio: un libro y una persona. Alrededor los facilitadores como son la bibliotecaria o los amigos que involuntariamente nos van desbrozando el camino. Se lee fácil y desde un principio hay que asumir que se va a mover en el terreno de la aceptación del sistema y las capacidades del individuo para llegar a ser feliz en él. Hay crítica, pero ninguna muestra de dar un salto más allá. Tiene un cierto aire de autoayuda encarnada en la imparable fuerza de la palabra y nada en el libro nos hará entender mejores formas de lucha o nos llevará a …
La literatura de Aoyama camina sobre la seda. En este libro va a ir desgranando historias en espiral que terminarán componiendo un poema sobre la alienación del trabajo y las posibilidades de cambiar nuestro propio destino. Con un cierto aire naïf que resulta en general agradable, propone un binomio para el cambio: un libro y una persona. Alrededor los facilitadores como son la bibliotecaria o los amigos que involuntariamente nos van desbrozando el camino. Se lee fácil y desde un principio hay que asumir que se va a mover en el terreno de la aceptación del sistema y las capacidades del individuo para llegar a ser feliz en él. Hay crítica, pero ninguna muestra de dar un salto más allá. Tiene un cierto aire de autoayuda encarnada en la imparable fuerza de la palabra y nada en el libro nos hará entender mejores formas de lucha o nos llevará a cuestionarnos en mundo capitalista. No busque el lector nada en ese terreno. Descripciones del síndrome del trabajador quemado, los problemas de la jubilación, las dificultades de la neurodivergencia, los jóvenes ante el primer empleo, la mujer y su doble carga de la maternidad a la hora de alcanzar puestos de responsabilidad en la empresa. Todo queda pintado con acuarela, nada muestra un trazo potente, definido.











