Unas memorias muy interesantes, necesarias para entender el feminismo de hoy en España y cómo la mujer consiguió el voto. No es un libro fácil, desde luego, y hay que tener mucho contexto de la Segunda República (sobre todo el período de 1934 con las revoluciones asturianas).
Me ha llamado mucho la atención la entereza de Campoamor, tanto con sus compañeros políticos (que habría que dar de comer aparte) como con su filosofía propia, digna de admirar por sus convicciones tan profundas.
Probablemente lea La revolución española vista por una republicana en un futuro un poco lejano.