5/5
5 estrellas
El Akkad le pone voz y palabras mejores de las que nadie podría arrancarse a esta disociación que llevamos viviendo demasiado tiempo ante una realidad cínica, hipócrita y tan cruel que te deja sin dormir.
Es difícil ser objetiva con un libro así. Te hace llorar de pura impotencia y tristeza a cada página, en un certero reflejo de lo que es vivir estas últimas décadas. No sé si lo hace bueno, pero sin duda lo hace necesario.