Señó Moshuelo terminó de leer El pan a secas de Mohamed Chukri
Qué manera de papeármelo. Su prosa rugosa, amarga y directa ayuda a esta lectura veloz. Eso y que es emocionante asistir a una vida como la que se cuenta, asomarse a una realidad que hasta hoy mismo, la miseria y la violencia estructural no conoce de épocas, nos va a resultar cercana y dolorosa.
Lo que más sorprende de esta forma de relatar una existencia durísima es la vitalidad, casi animal, la ausencia de queja, el aplomo.
Me ha resultado también interesante como van asomando en la narración asuntos políticos y costumbristas.
No sé, me gustó mucho la primera vez y esta segunda, perdida ya la sorpresa inicial de la rudeza de lo contado, me ha gustado igual o más.
Voy lanzado a por la trilogía completa. Este moshuelo recomienda a Chukri, cuatro ratones (casi cinco) sobre cinqui.
