Dorothy descubrió por primera vez que dentro de sí había un instinto que hacía que al encontrarse frente a un precipicio sintiera el impulso de saltar por él.
— Su cuerpo ha florecido por Kathryn Harlan, Judit del Río (traductora) (Página 42)
Segundo relato ya dentro y removiéndome las entrañas. Parece que este va a ser un gran descubrimiento. Hay más que terror en estos cuentos, hay algo profundamente humano, que se expresa desde el deseo, el azar y lo fantástico. Con una prosa sólida y fluida me parece a mí que esta autora se ha ganado un moshuelo grupi. Me quedo con esa pulsión, con la atracción del vacío que asoma en este libro.
