Señó Moshuelo terminó de leer Contra la gravedad de los poetas de Enrique Cabezón García
pues que hace mucha falta que no seamos tan rígidos y tan turras y de eso va este librico, este mirador para zarrapastrosos, para gente con ideaciones alocadas sobre meterle fuego a la realidad grave de las cosas y los versos, dar un zapatillazo en los morros de los conversos genuflexos y a los manijeros con complejo de escupidera. El humor y lo real, aquí bien despachaítos, pa que queremos más que reírnos y descreer de lo que alguien más rígido ha dispuesto para nosotres. Hacia lo posible, siempre, gentes y sin ponernos tiesos ni exquisitos que nos desviamos de perdernos bien. Leed, reíd, pensad y volvéis al principio ya con los humitos bajados.
