Señó Moshuelo terminó de leer escuchar pájaros de Manuel Moya (Alcalima, #256)
Hermoso pero durísimo. Manuel Moya hace lo que quiere con la palabra poética, es que no veas qué habilidad para alternar y variar registros, tonos, temas, formas...
Este poemario es doloroso por el tema que trata y por como el autor sabe incluirnos en la catastrofe que trata. Un poemario de exposición y denuncia, visceral y profundamente bello, colmado de rabia resignada, de pelea, de memoria y que señala al mal sin medias tintas.
Quizás al principio cueste entrar, a mí me sucedió, pero uno siente, a medida que avanza la lectura, que este tránsito que propone Moya es necesario y que nos mejora como personas.
Viva Palestina Libre
