Pablo reseñó Los errantes de Olga Tokarczuk
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Así que muévete, contonéate, balanceéate, camina, corre, huye, en cuanto te despistes y pares te atraparán sus enormes manos, te convertirán en un monigote, te envolverá en su fétido aliento que apesta a humo y a gas de tubo de escape y a gran vertedero como esos que hay a las afueras de la ciudad. Achatará y empequeñecerá tu alma que perderá todo su colorido, apenas quedará en un recorte de un papel de periódico, y te amenazará con fuego, guerra y enfermedad, te atemorizará hasta hacerte perder toda paz y no puedas ya dormir. Te marcará e inscribirá tu nombre en sus registros, certificará tu caída. Llenara tu cabeza de pensamientos inútiles, qué comprar, qué vender, dónde es más barato y dónde más caro. Convivirás a diario con el dolor, como si tu vida fuera un castigo, pero nunca llegaras a conocer el crimen, ni quién lo ha cometido …
Así que muévete, contonéate, balanceéate, camina, corre, huye, en cuanto te despistes y pares te atraparán sus enormes manos, te convertirán en un monigote, te envolverá en su fétido aliento que apesta a humo y a gas de tubo de escape y a gran vertedero como esos que hay a las afueras de la ciudad. Achatará y empequeñecerá tu alma que perderá todo su colorido, apenas quedará en un recorte de un papel de periódico, y te amenazará con fuego, guerra y enfermedad, te atemorizará hasta hacerte perder toda paz y no puedas ya dormir. Te marcará e inscribirá tu nombre en sus registros, certificará tu caída. Llenara tu cabeza de pensamientos inútiles, qué comprar, qué vender, dónde es más barato y dónde más caro. Convivirás a diario con el dolor, como si tu vida fuera un castigo, pero nunca llegaras a conocer el crimen, ni quién lo ha cometido ni cuándo.
Porque todo lo asentado en este mundo, sea Estado, Iglesia o gobierno humano, todo lo que en este infierno conserva su forma está a su servicio. Todo lo definido, lo que va de un punto a otro, lo recopilado en listados y hojas de cálculo, inscrito en registros, numerado, anotado y autenticado, todo lo acumulado, expuesto a la vista pública, etiquetado. Todo lo asentado retiene: casas, camas, sillones, familias, terrenos, el sembrar plantar estar presente de su crecimiento. Hacer planes, esperar resultados, consultar horarios, vigilar el orden. Por eso, cria a tus hijos, ya que insensatamente los has parido, entierra a tus padres, ya que insensatamente te trajeron al mundo, y márchate. Aléjate, ve más allá del alcance de su aliento, de sus cables y cordaje, antenas y olas, de donde puedan localizarte sus sensibles instrumentos.
Quien se detenga quedará petrificado, quien se pare será disecado como un insecto, su corazón atravesado por una aguja de madera, sus pies y manos, agujereados y clavados al umbral y el cielo raso.
Lo que persiguen es construir un orden inamovible, convertir el paso del tiempo en mera apariencia. Que los días sean repetibles e indistinguibles, persiguen construir una descomunal máquina en la que cada ser tendrá que ocupar su sitio y hacer movimientos aparentes. Instituciones y oficinas, sellos, circulares, jerarquías y cargos,rangos, solicitudes y desestimaciones, pasaportes, números, tarjetas, resultados electorales, ofertas y acumulación de puntos, coleccionismo, intercambio de unos objetos por otros.
Clavar el mundo mediante códigos de barras, marcar cada cosa con una etiqueta, que se sepa qué mercancía es esta y cuánto cuesta. Que esa nueva lengua extranjera sean ininteligible para el ser humano, que solo pueda ser leída por las máquinas, que durante la noche celebren estas en los grandes centros comerciales subterráneos sus ciclos de conferencias en torno a su poesía de barras.
Muévete, no pares de moverte. Bienaventurado es quien camina.