ArianeDeTroil reseñó El encaje roto de Emilia Pardo Bazán
El encaje roto
5 estrellas
Excepcional selección de relatos con el hilo conductor de la violencia contra la mujer. Absolutamente imperdibles. Grandérrima, doña Emilia.
Tapa blanda, 288 páginas
Idioma español
Publicado el 19 de diciembre de 2018 por Contraseña.
Aunque su faceta más conocida es la de novelista, Emilia Pardo Bazán fue, entre otras cosas, una fecunda autora de cuentos, de los que publicó alrededor de seiscientos cincuenta. Uno de los temas con mayor presencia en su obra cuentística es el de la violencia ejercida por los hombres contra las mujeres, asunto este que también aparece en algunas de sus novelas y en varios de sus artículos. Esta antología, editada y prologada por Cristina Patiño Eirín, profesora de la Universidad de Santiago de Compostela, reúne treinta y cinco de los cuentos de Pardo Bazán que giran en torno a este tema. Variados en cuanto al punto de vista, al tono, a la ambientación, a la clase social de sus personajes, a la relación que existe entre la mujer y el hombre (en la mayoría de los casos es su prometida, su esposa o su hija, pero en algunos no …
Aunque su faceta más conocida es la de novelista, Emilia Pardo Bazán fue, entre otras cosas, una fecunda autora de cuentos, de los que publicó alrededor de seiscientos cincuenta. Uno de los temas con mayor presencia en su obra cuentística es el de la violencia ejercida por los hombres contra las mujeres, asunto este que también aparece en algunas de sus novelas y en varios de sus artículos. Esta antología, editada y prologada por Cristina Patiño Eirín, profesora de la Universidad de Santiago de Compostela, reúne treinta y cinco de los cuentos de Pardo Bazán que giran en torno a este tema. Variados en cuanto al punto de vista, al tono, a la ambientación, a la clase social de sus personajes, a la relación que existe entre la mujer y el hombre (en la mayoría de los casos es su prometida, su esposa o su hija, pero en algunos no hay ningún vínculo entre ellos) y al tipo de violencia (la física, la psicológica, la sexual, la patrimonial, la social, la simbólica), estos relatos, obra de una escritora que nunca dejó de denunciar la desigualdad entre mujeres y hombres, ofrecen un amplio panorama de la violencia machista y muestran actitudes y comportamientos que siguen vigentes hoy en día. Varios de los cuentos recogidos en esta antología los protagonizan mujeres que no dudan en plantar cara a su maltratador o que se dan cuenta a tiempo de cómo es en realidad el hombre con el que se van a casar y actúan en consecuencia.
Excepcional selección de relatos con el hilo conductor de la violencia contra la mujer. Absolutamente imperdibles. Grandérrima, doña Emilia.
Los cuentos en este libro son de una belleza profunda y desequelibrante. Breves pero tremendamente inquietantes historias de mujeres luchando por su humanidad en un mundo que solo se la reconoce a los hombres y también, de varones conduciéndose a sí mismos y todo lo que les rodea hacia la perdición a la que llevan los machismos de todas las épocas.
Las estrella que falta en mi valoración se la robó el prólogo, con una descarada falta de respeto por la autora y por los lectores, la editorial decidió colocar un prólogo interminable en el que la prologuista no desaprovecha la oportunidad de presumir erudición, con argumentos llenos de datos y correlaciones que terminan siendo repetetitivas.
Mi opinión sobre el prólogo no hubiera sido tan negativa si lo escrito se hubiera publicado como un ensayo aparte, una reseña o hasta un epílogo, quizás así me hubiera parecido ilustrativo. …
Los cuentos en este libro son de una belleza profunda y desequelibrante. Breves pero tremendamente inquietantes historias de mujeres luchando por su humanidad en un mundo que solo se la reconoce a los hombres y también, de varones conduciéndose a sí mismos y todo lo que les rodea hacia la perdición a la que llevan los machismos de todas las épocas.
Las estrella que falta en mi valoración se la robó el prólogo, con una descarada falta de respeto por la autora y por los lectores, la editorial decidió colocar un prólogo interminable en el que la prologuista no desaprovecha la oportunidad de presumir erudición, con argumentos llenos de datos y correlaciones que terminan siendo repetetitivas.
Mi opinión sobre el prólogo no hubiera sido tan negativa si lo escrito se hubiera publicado como un ensayo aparte, una reseña o hasta un epílogo, quizás así me hubiera parecido ilustrativo. Pero anteponer ese alto porcentaje de páginas, nada menos que el 19% de la publicación, en las que la prologuista, irónicamente a lo macho, pretende atraer reflectores hacia sí, me resultó muy molesto.
Si no encuentran otra edición, omitan, o por lo menos pospongan la lectura del prólogo que viene en esta.
Eso sí, los cuentos, que nadie se los pierda.