Álvaro G. Molinero reseñó a ADN basura
En formato Telegrama: "must"
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El DNA basura se ha definido clásicamente como toda aquella porción de DNA no codificante de proteínas. Cuando se secuenció el genoma humano (previamente se habían secuenciado ya el de algunas plantas, protozoos y animales) y, posteriormente, cuando as técnicas de ultrasecuenciación llegaron y permitieron secuenciar de forma económica cualquier genoma, nos dimos cuenta que un porcentaje muy bajo del mismo es traducido a RNA’s que darán lugar a proteínas (en el ser humano es el 2%) y, también se observa una curiosa tendencia: los mamíferos son un grupo donde el DNA basura es especialmente abundante y donde el porcentaje de DNA dedicado a contener información sobre la síntesis de proteínas es realmente bajo ¿Cómo es posible? Ante esta evidencia surgen dos tipos de planteamientos que, ni por asomo, son excluyentes: aquellos escépticos de aceptar que ese 98% de DNA no codificante, o basura, tiene alguna función y aquellos entusiastas …
El DNA basura se ha definido clásicamente como toda aquella porción de DNA no codificante de proteínas. Cuando se secuenció el genoma humano (previamente se habían secuenciado ya el de algunas plantas, protozoos y animales) y, posteriormente, cuando as técnicas de ultrasecuenciación llegaron y permitieron secuenciar de forma económica cualquier genoma, nos dimos cuenta que un porcentaje muy bajo del mismo es traducido a RNA’s que darán lugar a proteínas (en el ser humano es el 2%) y, también se observa una curiosa tendencia: los mamíferos son un grupo donde el DNA basura es especialmente abundante y donde el porcentaje de DNA dedicado a contener información sobre la síntesis de proteínas es realmente bajo ¿Cómo es posible? Ante esta evidencia surgen dos tipos de planteamientos que, ni por asomo, son excluyentes: aquellos escépticos de aceptar que ese 98% de DNA no codificante, o basura, tiene alguna función y aquellos entusiastas del funcionalismo donde, cada tipología nueva de secuencia de DNA no codificante descubierta alberga funcionalidades increíbles. Entre ambos extremos hallamos un jugoso continuum. Nessa Carey intenta ejercer de “centro político” entre ambos extremos, pero obviamente no puede evitar contagiar su entusiasmo por algunas de las funciones descubiertas del DNA basura. Existen diferentes tipos de DNA no codificante de proteínas: I) Intrones, II) secuencias altamente repetidas (cortas y largas), III) codificación de RNAs de transferencia, IV) codificación de RNA’s ribosómicos, V) RNA del espliceosoma, VI) los promotores, VII) Los reguladores, VIII) los moduladores y IX) RNA largos no codificantes.
Hay múltiples tipos de DNA basura que origina moléculas funcionales. Quizá los ejemplos más importantes de la funcionalidad de este DNA sean el caso del gen Xist que sintetiza un RNA largo no codificante en cantidades ingentes y que es capaz de silenciar la expresión de uno de los 2 cromosomas X de las células de las hembras de mamífero, y el caso del splicing alternativo que da lugar al increíble potencial del sistema inmune.