Han pasado cuatro meses desde aquella noche de caos, sangre, violencia e invocación demoniaca fallida que reveló la inusual historia familiar de los mellizos Ting. Desde entonces, Milly y Billy han tratado de explorar sus nuevos poderes, pero sus padres, Ipo y Keon, no han sido de ayuda. A pesar de la ausencia de explicaciones, hay algo que está clarísimo: la familia Ting forma parte de un mundo sobrenatural mucho más grande y hay algo de ese mundo que no va nada, nada bien.
A medida que Ipo y …