Álvaro G. Molinero reseñó Microcosmos de Lynn Margulis
Simbiosis algo deslucida
4 estrellas
Lynn Margulis y Dorion Sagan hacen un libro que, a partir de la simbiosis como proceso generador de variabilidad en la naturaleza, elabora una gran cantidad de conjeturas acerca de los posibles orígenes simbióticos de otros orgánulos celulares (p. ej. los microtúbulos a partir de bacterias espiroquetas) y una especie de teoría teleológica de la evolución dirigida, no por una ser supremo o arquitecto, si no por un microcosmos con dos principios internos: la expansión y el continuo intercambio génico.
Muchos de los estudios que se reinterpretan en esta obra a luz de la simbiosis son muy provocadores e interesantes a partes iguales. Un pequeño compendio con una valoración crítica sería el siguiente: I) La hipótesis de Peter R. Atssat (1988) sobre el origen simbiótico de las plantas vasculares a través de una “eversión” de la simbiosis líquenica es realmente sujerente: "sus restos serían las micorrizas” afirma Atssat; II) …
Lynn Margulis y Dorion Sagan hacen un libro que, a partir de la simbiosis como proceso generador de variabilidad en la naturaleza, elabora una gran cantidad de conjeturas acerca de los posibles orígenes simbióticos de otros orgánulos celulares (p. ej. los microtúbulos a partir de bacterias espiroquetas) y una especie de teoría teleológica de la evolución dirigida, no por una ser supremo o arquitecto, si no por un microcosmos con dos principios internos: la expansión y el continuo intercambio génico.
Muchos de los estudios que se reinterpretan en esta obra a luz de la simbiosis son muy provocadores e interesantes a partes iguales. Un pequeño compendio con una valoración crítica sería el siguiente: I) La hipótesis de Peter R. Atssat (1988) sobre el origen simbiótico de las plantas vasculares a través de una “eversión” de la simbiosis líquenica es realmente sujerente: "sus restos serían las micorrizas” afirma Atssat; II) Los trabajos de Kwang W. Jeon sobre amebas que adquieren bacterias “infectivas” y, que tras sobrevivir a la infección, son incapaces de vivir sin esas bacterias, creándose de forma abrupta una nueva especie con nuevas propiedades sería un ejemplo de evolución rápida (trabajos que están replicados y que, efectivamente, esto ocurre); III) Los trabajos de Robert Axelrod sobre evolución de “sistemas egoístas” en simulaciones informáticas con los que llegó a la conclusión que en sistemas de suma No-Cero, la cooperación es la Estrategia Evolutivamente Estable, y IV) La hipótesis de Lynn Margulis y Dorion Sagan sobre el origen del metabolismo a través de lo que denominan Hiperciclos: genes que cooperan al generar enzimas de una misma cadena metabólica (hiperciclo) en vez de competir por el sustrato (gen egoísta).
Son 4 ideas muy potentes y que podrían formar parte de la teoría evolutiva en el futuro. Sin embargo, el libro aborrece de dos grande errores que, deslucen por completo las conjeturas: I) no posee estructura lógica, parece un compendio de ideas desordenadas; como si estuviera escrito según las ideas brotan de la cabeza, y II) el apoyo a las ideas con literatura científica es flojo (y no es porque no la haya).
